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Política, café y rock nacional: el histórico salón de Caballito donde nació Sui Generis

La tradicional confitería El Greco fue escenario de reuniones políticas, encuentros de artistas y una conversación decisiva entre un grupo de estudiantes. Allí comenzó la historia musical de Charly García y Nito Mestre.

La tradicional confitería El Greco fue escenario de reuniones políticas, encuentros de artistas y una conversación decisiva
La tradicional confitería El Greco fue escenario de reuniones políticas, encuentros de artistas y una conversación decisiva Foto: Instagram @confiteriaelgreco
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Buenos Aires está llena de lugares que parecen cotidianos, pero esconden historias extraordinarias. Uno de ellos se encuentra en el corazón de Caballito, sobre la avenida Rivadavia al 5353. Se trata de la Confitería El Greco, un establecimiento que atravesó diferentes épocas y recibió a músicos, dirigentes políticos, deportistas y personalidades de la cultura argentina.

Detrás de sus vidrieras no solamente se sirvieron cafés y comidas. Entre sus mesas se gestó la primera formación de Sui Generis, la banda que llevaría a la fama a Charly García y Nito Mestre y que marcaría para siempre la historia del rock nacional.

Antes de El Greco existió otro histórico café porteño

La historia del lugar comenzó mucho antes de la aparición de Sui Generis. A fines del siglo XIX, los hermanos Gianni atendían un café en la esquina de Rivadavia y Rojas. Hacia 1910 trasladaron el negocio a un terreno cercano y lo bautizaron Campidoglio.

El establecimiento poseía mesas de billar y espacios destinados a las partidas de cartas. Vecinos, comerciantes, trabajadores y personajes nocturnos se encontraban allí, cuando Caballito todavía combinaba viviendas, quintas y pequeños negocios.

Confitería El Greco
Ubicada en el corazón de Caballito, sobre la avenida Rivadavia al 5353 Foto: Instagram @confiteriaelgreco

El barrio debía su nombre a una antigua pulpería instalada en 1804 por Nicolás Vila, reconocida por una veleta con forma de caballo. Su crecimiento se aceleró con la llegada del ferrocarril en 1857, los tranvías y el subterráneo.

El Campidoglio cerró en 1949. Poco después, el antiguo edificio fue reemplazado por una construcción moderna con viviendas, salones para celebraciones y una confitería en la planta baja. En 1952 abrió oficialmente El Greco.

La reunión que cambió el rock argentino

A finales de la década de 1960, Charly García y Nito Mestre eran estudiantes del cercano Instituto Social Militar Dr. Dámaso Centeno. Aunque todavía no imaginaban la trascendencia que alcanzarían, ambos ya comenzaban a experimentar con la música.

Charly integraba el grupo To Walk Spanish, mientras que Nito cantaba en The Century Indignation. En esas formaciones también participaban otros compañeros, entre ellos Carlos Piegari, Alejandro Correa y Beto Rodríguez.

La tapa y contratapa de Vida, el primer disco de Sui Generis Foto: Wikipedia

Los integrantes de To Walk Spanish querían convencer a Piegari de abandonar su banda y sumarse al proyecto. Para conversar sobre la propuesta eligieron El Greco, ubicado a pocas cuadras del colegio.

Piegari aceptó, pero impuso una condición: solamente cambiaría de grupo si también incorporaban a su amigo Nito Mestre. La propuesta fue aceptada y las dos bandas escolares comenzaron a fusionarse.

De aquel encuentro surgió la primera formación de Sui Generis. Con el tiempo, el proyecto quedó concentrado principalmente en el dúo de García y Mestre, que conquistó al público con canciones atravesadas por la sensibilidad adolescente, el amor, la soledad y una mirada crítica sobre la sociedad.

De Caballito al Luna Park

Sui Generis publicó tres discos de estudio fundamentales: “Vida”, en 1972; “Confesiones de invierno”, en 1973; y “Pequeñas anécdotas sobre las instituciones”, en 1974.

El grupo comenzó con un sonido acústico y letras cercanas a las experiencias juveniles. Sin embargo, su música fue evolucionando hacia composiciones más complejas, influenciadas por el clima político, la censura y las tensiones sociales de la Argentina de los años setenta.

El 5 de septiembre de 1975, Sui Generis realizó sus históricos recitales de despedida en el Luna Park. La demanda fue tan grande que debieron ofrecer dos funciones durante la misma jornada, un acontecimiento excepcional para el rock argentino de aquella época.

La despedida quedó registrada en discos y en una película dirigida por Bebe Kamin. Sin embargo, detrás de aquel fenómeno multitudinario permanecía la historia de una reunión mucho más sencilla: la conversación de unos estudiantes alrededor de una mesa de café.

Santucho, Macri y dos reuniones completamente diferentes

El Greco también tuvo una intensa relación con la política. En 1966, sus instalaciones fueron utilizadas para un congreso del Partido Revolucionario de los Trabajadores, vinculado con Mario Roberto Santucho.

Tres décadas después, Mauricio Macri eligió la misma confitería para presentar su candidatura a la presidencia de Boca Juniors. Según el relato conservado por los responsables del establecimiento, Franco Macri escuchó el discurso desde el fondo del salón y luego se acercó para abrazar a su hijo.

De esta manera, un mismo café fue escenario de acontecimientos pertenecientes a universos políticos profundamente diferentes.

El secreto que permanece entre sus mesas

Por El Greco también pasaron Alberto Migré, Ricardo Bochini, Ricardo Gareca, Raúl Lavié, Abel Pintos, Hernán Piquín y Elisa Carrió, entre otras personalidades.

Confitería El Greco
Entre sus mesas se gestó la primera formación de Sui Generis Foto: Instagram @confiteriaelgreco

La confitería mantiene una estrecha relación con Ferro Carril Oeste y continúa recibiendo encuentros de instituciones barriales. Entre sus curiosidades gastronómicas se destaca la elaboración de pan dulce durante todo el año, incluso fuera de la temporada navideña.

Actualmente, quien entra al salón encuentra paredes revestidas en madera, grandes espejos y sillones tradicionales. Sin embargo, el verdadero tesoro de El Greco no aparece en su menú.

Cada mesa conserva una parte de la memoria de Caballito: desde las partidas de cartas del antiguo Campidoglio hasta las reuniones políticas y el encuentro juvenil que dio origen a Sui Generis.

Una de las bandas más influyentes de la música argentina no comenzó en un estudio ni sobre un gran escenario. Nació en un café de Caballito, cuando un grupo de adolescentes decidió unir sus canciones.

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