
Rosa Micaela Puertas Quiroga, conocida cariñosamente como “Mamina”, cumple este martes 114 años y atraviesa una fecha muy especial: desde el 15 de septiembre es la mujer más longeva de la Argentina.
Nacida en el barrio porteño de Boedo el 29 de septiembre de 1912, su vida atravesó algunos de los acontecimientos más importantes del siglo XX. De niña viajó a España junto a su madre y sus cuatro hermanos después de que su padre muriera durante la pandemia de gripe española. Años más tarde, regresó a la Argentina como refugiada junto a su esposo y su primer hijo debido al comienzo de la Guerra Civil española.

Ahora, más de un siglo después de aquel viaje, Mamina no solo conserva una historia familiar atravesada por migraciones y conflictos históricos: también busca alcanzar el récord de la persona más longeva de la historia de Argentina.
Su edad fue validada por LongeviQuest, organización especializada en la verificación de casos de supercentenarios. Actualmente figura como la persona viva de mayor edad del país.
De Boedo a España: la infancia de Rosa Puertas Quiroga
Rosa nació en Buenos Aires el 29 de septiembre de 1912, hija de Rosa Quiroga López, oriunda de Salta, y Victoriano Puertas Herrero, un inmigrante español.
Su padre fue quien le enseñó a leer, escribir y realizar cuentas. También aprendió desde pequeña a colaborar con las tareas de la casa y ayudar a su familia.
Pero su infancia quedó marcada por una tragedia. Victoriano enfermó durante la gripe española y murió a causa de la enfermedad.

Antes de morir, le pidió a su esposa que viajara junto a sus cinco hijos hacia España para protegerlos de la epidemia. Así, cuando todavía era una niña, Rosa dejó la Argentina y llegó junto a su familia a Castilla la Vieja. Aquel viaje modificaría para siempre el rumbo de su vida.
En Madrid conoció a su esposo, un pastelero austríaco que trabajó para la Casa Real española
Durante su juventud, Rosa se trasladó a Madrid. Allí conoció a Francisco Elbl, un pastelero austríaco diez años mayor que ella. Elbl trabajaba en España y había desarrollado su oficio en el ámbito de la Casa Real. La pareja se casó y tuvo su primer hijo en Europa.
Pero la historia volvió a cambiar de manera abrupta cuando comenzó la Guerra Civil española en 1936. Ante el conflicto, la familia decidió abandonar España. Poco después del nacimiento de su primer hijo, Rosa, Francisco y el bebé regresaron a la Argentina como refugiados de guerra, siguiendo las recomendaciones de la representación diplomática argentina.
Así, la mujer que había llegado de niña a España para escapar de una epidemia terminó abandonando ese país años después para escapar de una guerra.

El regreso a la Argentina y la historia detrás de los Sugus
Una vez instalados nuevamente en la Argentina, Francisco Elbl retomó su profesión. Primero trabajó como chocolatero en la tradicional fábrica Noel y posteriormente ingresó en Suchard. Allí participó en la elaboración de recetas vinculadas con los famosos caramelos Sugus y transmitió sus conocimientos a otros trabajadores.
Rosa acompañó a su esposo durante toda esa etapa de su vida. Décadas después, aquella historia familiar se convirtió en uno de los detalles más curiosos de la biografía de la mujer que hoy tiene 114 años: Mamina es la viuda del pastelero austríaco vinculado con la elaboración de recetas de los conocidos dulces.

A los 114 años, se convirtió en la mujer más longeva de Argentina
Rosa Puertas Quiroga pasó a ocupar el primer lugar entre las mujeres más longevas del país el 15 de septiembre de 2026, tras el fallecimiento de Angélica Tiscornia, quien también tenía 114 años.
LongeviQuest validó oficialmente la edad de Rosa y actualmente la registra como la persona viva más longeva de Argentina. También figura entre las personas de mayor edad de la historia del país.
Su caso había sido validado previamente por el Gerontology Research Group (GRG), que certificó su edad en 2024.
Siempre votó y defendió la importancia de participar en las elecciones
A los 110 años, Rosa protagonizó otra escena que llamó la atención: en agosto de 2023 concurrió a votar en las elecciones primarias.

Según contó entonces, había participado de las elecciones durante toda su vida desde que las mujeres argentinas obtuvieron el derecho al voto y consideraba importante ejercer ese derecho.
Su historia atraviesa así buena parte de la vida democrática argentina: nació antes de la Ley Sáenz Peña, vivió la ampliación de los derechos políticos de las mujeres y continuó participando de los procesos electorales durante décadas.
El récord que busca alcanzar
A los 114 años, Rosa Micaela Puertas Quiroga todavía tiene un objetivo por delante. El récord de la persona más longeva cuya edad fue validada y que vivió en Argentina pertenece a Casilda Ramona Benegas, quien murió el 28 de junio de 2022 a los 115 años y 81 días.

Casilda había nacido en Paraguay y se había radicado en la Argentina en 1945. Su edad también fue validada por organismos especializados en longevidad. Para superar aquella marca, Rosa deberá continuar viviendo más allá de los 115 años y 81 días.
Por ahora, este martes 29 de septiembre, celebra sus 114 años. Y detrás de esa cifra hay una vida que comenzó en Boedo, continuó en España, atravesó una epidemia y una guerra, volvió a la Argentina y llegó hasta un presente en el que se convirtió en la mujer más longeva del país.



















