
Llegó a la Argentina desde una España golpeada por la guerra, trabajó como mozo y recorrió Recoleta en un carro tirado por caballos. En 1978 compró una confitería que se convirtió en un clásico porteño. Hoy, su nieto continúa el legado familiar y recibió un encargo especial: preparar el desayuno del papa León XIV durante su visita al país.
Detrás de las tradicionales medialunas y los sándwiches de miga de Dos Escudos se esconde una historia de inmigración, esfuerzo y tres generaciones. La confitería, ubicada a pocos metros de la Nunciatura Apostólica, fue elegida para elaborar parte de los alimentos destinados al pontífice.
De repartir leche a caballo a comprar una confitería en 1978: la historia de Domingo Parrondo
La historia comenzó con Domingo Parrondo, nacido en Luarca, una localidad costera de Asturias, España. Llegó a Buenos Aires durante la inmigración española de mediados del siglo XX, cuando su país atravesaba las consecuencias de la Guerra Civil y la dictadura franquista.
Sus hermanos mayores ya vivían en Argentina y lo ayudaron a instalarse. Primero trabajó como mozo en una cantina de La Boca, hasta que encontró una oportunidad que cambiaría su vida.

Comenzó a repartir leche en Recoleta utilizando un carro tirado por caballos. Recogía la mercadería que llegaba por ferrocarril y la distribuía entre los vecinos. Posteriormente incorporó el reparto de pan y estableció contactos comerciales.
Aquella experiencia lo llevó a asociarse con otros 11 españoles para abrir una panadería en Monserrat. Finalmente, en 1978 compró un comercio llamado Dos Escudos, ubicado sobre la avenida Carlos Pellegrini.
Aunque el nombre ya existía, Parrondo renovó su identidad con dos emblemas: un escudo argentino y otro español, en representación de sus raíces y su nueva patria.
Tres generaciones y 48 años después: cómo Dos Escudos llegó al Vaticano
Con los años, Dos Escudos se convirtió en una referencia gastronómica porteña. La empresa atravesó mudanzas, ampliaciones y crisis económicas, pero conservó buena parte de sus recetas tradicionales.
Domingo trabajó hasta una edad avanzada. Después, su hijo Jorge continuó con el negocio y actualmente Francisco y Belén Parrondo representan la tercera generación familiar.

La confitería ganó reconocimiento por sus medialunas de manteca, fosforitos, locatellis de pavita y sándwiches de miga. También desarrolló servicios de catering para celebraciones y encuentros institucionales.
Sin embargo, el pedido para León XIV tiene un significado especial. Francisco Parrondo, nieto del fundador de esta etapa familiar, contó que las religiosas de la Nunciatura son clientas habituales y que realizaron un encargo destinado al pontífice.
Qué comerá León XIV: medialunas, sándwiches de miga y un cheesecake especial
El desayuno previsto para el lunes 9 de noviembre de 2026 incluirá productos clásicos de la confitería, entre ellos facturas variadas y sándwiches de miga.
Pero una preparación llamó especialmente la atención: el cheesecake de frutos rojos, solicitado para el papa, según explicó Francisco Parrondo.

El comerciante manifestó su emoción por el reconocimiento al trabajo familiar y destacó que su abuelo nunca hubiera imaginado semejante destino para el emprendimiento.
La elección surgió de una relación cotidiana: las religiosas de la Nunciatura ya compraban regularmente en Dos Escudos, por lo que el encargo no respondió a un concurso gastronómico.
El vínculo de Dos Escudos con el papa Francisco y la Nunciatura Apostólica
La conexión documentada con el Vaticano es la relación comercial con la Nunciatura Apostólica, representación diplomática de la Santa Sede en Argentina, ubicada en avenida Alvear 1605.
La institución también funcionó durante el pontificado de Francisco, el argentino Jorge Mario Bergoglio, elegido papa el 13 de marzo de 2013.

Sin embargo, no existe información pública verificada que permita afirmar que Francisco haya sido cliente de la confitería.
Bergoglio dejó Buenos Aires en 2013 para participar del cónclave y nunca regresó a su país durante sus 12 años como pontífice. Falleció el 21 de abril de 2025, sin concretar una visita oficial.
Dónde queda Dos Escudos, la histórica confitería porteña
El local vinculado al pedido está ubicado en Montevideo 1690, esquina Quintana, en Recoleta, a pocos metros de la Nunciatura Apostólica.
Aunque la historia comercial de Dos Escudos se remonta a 1920, 1978 marcó el comienzo de la etapa familiar encabezada por Domingo Parrondo.
Casi medio siglo después, aquel emprendimiento tendrá sus productos en la mesa del líder de la Iglesia católica. De repartir leche a caballo al desayuno de León XIV: una historia familiar que encontró un capítulo inesperado en la visita papal.
















