
Nació en Francia, llegó al Río de la Plata y terminó protagonizando una de las expediciones más extraordinarias de la historia nacional. Hipólito Bouchard navegó durante dos años, combatió barcos españoles, enfrentó piratas y llevó la bandera de las Provincias Unidas hasta California.
La campaña comenzó el 9 de julio de 1817, un año después de la Declaración de la Independencia. Ese día, la fragata La Argentina partió desde la Ensenada de Barragán con una misión: atacar los intereses comerciales de España y difundir la revolución sudamericana en mares remotos. La travesía, calculada para seis meses, se extendió hasta julio de 1819.
Quién fue Hipólito Bouchard, el francés que eligió la causa patriota
Bouchard nació el 15 de enero de 1780 en Bormes-les-Mimosas, cerca de Saint-Tropez. Llegó a Buenos Aires en 1809 y, tras la Revolución de Mayo, puso su experiencia naval al servicio del gobierno patrio.

En marzo de 1811 recibió su bautismo de fuego durante el combate de San Nicolás. Dos años después participó del combate de San Lorenzo junto al Regimiento de Granaderos a Caballo de José de San Martín. Más tarde se incorporó a las campañas navales de Guillermo Brown en el Pacífico, donde atacó posiciones y embarcaciones realistas.
La expedición que llevó la bandera argentina alrededor del mundo
La aventura comenzó a bordo de La Argentina, una fragata que originalmente se llamaba Consecuencia. El buque estaba equipado con decenas de cañones y llevaba una tripulación.
En Madagascar, Bouchard intervino contra embarcaciones vinculadas con el tráfico de personas esclavizadas, siguiendo instrucciones inspiradas en los principios antiesclavistas de la Asamblea del Año XIII.

La navegación fue dramática. La tripulación soportó tormentas, enfermedades, escasez de alimentos, un incendio y una epidemia de escorbuto. Decenas de hombres murieron durante las primeras etapas. Cerca del estrecho de Macasar, varias embarcaciones de piratas malayos intentaron abordar la fragata. Después de aproximadamente una hora y media de combate, los hombres de Bouchard rechazaron el ataque.
El bloqueo de Manila que golpeó al comercio español
Otro objetivo fue Manila, en Filipinas. Durante aproximadamente dos meses, la expedición bloqueó la zona y capturó o destruyó barcos españoles. A lo largo de la campaña habría obtenido 26 presas y participado en diez acciones militares.
Bouchard actuaba mediante una patente de corso concedida por el gobierno. A diferencia de un pirata, el corsario poseía autorización oficial para atacar naves enemigas y recibir una parte del botín.
El día que ocupó Monterrey y alzó la bandera argentina
El episodio más sorprendente ocurrió en noviembre de 1818, cuando La Argentina llegó a la Alta California, entonces territorio español. El objetivo fue Monterrey, capital regional.

Las fuerzas de Bouchard atacaron y ocuparon la ciudad entre el 24 y el 29 de noviembre de 1818. Durante varios días, la bandera de las Provincias Unidas flameó a miles de kilómetros de Buenos Aires. Sin embargo, la frase “California fue argentina” requiere una aclaración: no hubo una anexión permanente, sino una ocupación militar transitoria contra una posesión española.
Por qué terminó preso y fue asesinado por un hombre esclavizado
El regreso tuvo un giro inesperado. Al arribar a Chile, Bouchard fue detenido por acusaciones relacionadas con piratería y con la propiedad del botín. Finalmente recuperó la libertad, participó en la Expedición Libertadora del Perú y continuó vinculado con la marina peruana.
Tras retirarse, administró las haciendas San Javier y San José de Nazca, concedidas por el gobierno peruano, donde instaló un ingenio azucarero. Allí ejerció sobre las personas esclavizadas la misma disciplina severa que había aplicado entre sus tripulantes.

El 4 de enero de 1837, uno de aquellos hombres lo asesinó en su propiedad. Su muerte reveló una profunda contradicción: quien había enfrentado el tráfico esclavista durante su viaje terminó como propietario de una explotación sostenida por esclavos.
Su historia reunió revolución, combates navales, tormentas, piratas y territorios remotos. No conquistó California para la Argentina, pero dejó una imagen inolvidable: la bandera de las Provincias Unidas ondeando en Monterrey. El francés que luchó por la libertad sudamericana terminó asesinado dentro de su hacienda, víctima del sistema de sometimiento que él mismo administraba.



















