¿La homeopatía funciona?: Sanidad comprueba que es un “placebo” y advierte sobre riesgos para la salud
Un informe de la la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios advierte del riesgo de sustituir tratamientos médicos con eficacia demostrada por otros homeopáticos.

El Ministerio de Sanidad de España publicó un informe que revisa más de 15 años de estudios científicos y, a partir de allí, concluye que la homeopatía no tiene eficacia comprobada, por lo que sus resultados “no superan al placebo”.
Difundido por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, el documento refuerza la idea sostenida desde hace décadas por la comunidad científica, pero no incluye cambios en su comercialización. Es decir, advierte sobre el problema, pero permite que se sigan vendiendo productos homeopáticos sin restricciones.

La homeopatía seguirá siendo legal
La situación no cambia mucho la realidad sanitaria de España: la homeopatía seguirá siendo legal en aquel país y podrá venderse en farmacias, tal como es en la actualidad.
Este mercado moviliza más de 30 millones de euros al año y se basa en la comercialización de sustancias sumamente diluidas, muchas veces hasta el punto de no contener el principio activo.
En el informe, donde se analizan ensayos clínicos que fueron realizados entre 2009 y 2026, se concluye que no existe evidencia alguna de que la homeopatía pueda ser eficaz para tratar enfermedades. Además, advierte que su uso puede implicar ciertos riesgos indirectos si los pacientes abandonan los tratamientos médicos efectivos.
El riesgo de abandonar los tratamientos científicos con beneficios demostrados
La ministra de Sanidad, Mónica García, fue categórica al presentar los resultados: afirmó que la homeopatía “no funciona mejor que un placebo” y alertó que el verdadero peligro radica en reemplazar terapias con eficacia comprobada.

También, en la misma línea de pensamiento, el médico Vicente Baos señaló que el principal riesgo es el abandono de tratamientos científicos con beneficios demostrados.
El informe se alinea con medidas adoptadas en otros países, que tampoco prohíben la homeopatía, pero sí exigen mayor transparencia sobre su falta de eficacia. El objetivo es claro: proteger a los pacientes y fomentar decisiones informadas basadas en evidencia científica.













