Qué es el Parkinson, la enfermedad que marcó los últimos años del Indio Solari

Cuáles son sus principales síntomas que padecía el mítico músico argentino y de qué manera afecta al sistema nervioso.

El histórico artista murió a los 77 años.
El histórico artista murió a los 77 años. Foto: Cuenta de Twitter del Indio Solari
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La noticia de la muerte del Indio Solari a los 77 años sacudió este viernes al mundo de la música y la cultura popular argentina. Referente indiscutido del rock nacional, el cantante había contado años atrás que padecía enfermedad de Parkinson, una afección neurodegenerativa que condicionó sus últimos años y lo llevó a alejarse de los escenarios.

El Parkinson es un trastorno progresivo del sistema nervioso que afecta principalmente la capacidad de movimiento. La enfermedad se produce por la pérdida gradual de neuronas encargadas de generar dopamina, un neurotransmisor esencial para el control de la actividad muscular. A medida que avanza, puede provocar temblores, rigidez, dificultades para caminar y otros síntomas que impactan en la vida cotidiana de millones de personas en todo el mundo.

El Indio Solari falleció este viernes 5 de junio a los 77 años. Foto: X @Indio_Solari_ok

A medida que avanza, el Parkinson puede afectar distintas funciones del organismo, dificultando tareas cotidianas como caminar, escribir, hablar o realizar movimientos finos. Aunque actualmente no existe una cura definitiva, los tratamientos disponibles permiten controlar los síntomas, mejorar la calidad de vida de los pacientes y retrasar la progresión de algunas de las complicaciones asociadas a la enfermedad.

Cuáles son los síntomas del Parkinson, la enfermedad que padecía el Indio Solari

Según un informe de Mayo Clinic, los síntomas aparecen lentamente, el primero podría ser un temblor apenas perceptible en una sola mano, o a veces en un pie o en la mandíbula.

Los temblores son comunes en la enfermedad de Parkinson. Sin embargo, el trastorno también podría ocasionar rigidez, disminución del movimiento y problemas con el equilibrio, lo que aumenta el riesgo de sufrir caídas.

El mal de Parkinson, una enfermedad neurodegenerativa. Foto: Unsplash
El mal de Parkinson, una enfermedad neurodegenerativa.

En las etapas iniciales de la enfermedad de Parkinson, es posible que el rostro tenga poca expresión o no tenga ninguna, mientras que puede suceder que los brazos no se balanceen cal caminar y el habla puede volverse suave o incomprensible. A pesar de que no tiene cura, los medicamentos podrían ayudar a mejorar los síntomas. Algunas de las señales de esta dolencia son:

  • Temblores: usualmente comienzan en las manos o los dedos. A veces, comienzan en el pie o la mandíbula y es posible que tiemble la mano cuando está en reposo o cuando se está bajo estrés.
  • Retraso de movimiento, también llamado bradicinesia: la enfermedad de Parkinson podría hacer que los movimientos se vuelvan más lentos, por lo que las tareas simples serán más difíciles. Es posible que sea difícil levantarse de una silla, ducharse o vestirse y tener menos expresión en la cara.
  • Rigidez muscular: es posible que se tenga rigidez muscular en alguna parte del cuerpo, sentir los músculos tensos y doloridos y los movimientos de los brazos podrían ser cortos y bruscos.
  • Postura y equilibrio malos: es posible que se adopte una postura encorvada, tener problemas de equilibrio o caerse.
  • Pérdida de los movimientos automáticos: es posible que se tenga menos capacidad para realizar ciertos movimientos que normalmente se hacen sin pensar, como parpadear, sonreír o balancear los brazos al caminar.
  • Cambios en el habla: es posible que se hable a un volumen muy bajo o muy rápido, que se insulte o se dude antes de hablar. El habla podría ser monótona o apática, sin los patrones normales de entonación.
  • Cambios en la escritura: es posible que se tenga problemas para escribir y la escritura podría ser apretada y pequeña.
  • Síntomas no motores: estos podrían incluir depresión, ansiedad, estreñimiento y problemas para dormir. También podrían incluir actuar físicamente lo que sueñes, necesidad frecuente de orinar, dificultad para oler, problemas de razonamiento y memoria, y mucho cansancio.

Cabe recordar que, con detección temprana, el seguimiento médico adecuado y el acceso a terapias específicas es posible controlar su evolución.