
La crisis política en España sumó un nuevo capítulo de tensión en el Congreso de los Diputados. Durante una sesión marcada por los cruces y las acusaciones de corrupción, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, rechazó el pedido del partido Junts para que abandone el cargo y proponga un nuevo candidato al frente del Ejecutivo.
La portavoz de Junts, Míriam Nogueras, instó a Sánchez a dar un paso al costado ante las investigaciones judiciales que afectan al PSOE y a figuras vinculadas al oficialismo. Sin embargo, el mandatario descartó de plano esa posibilidad y respondió con dureza.
“No haga propuestas de cara a la galería que no son defendibles”, afirmó Sánchez en el Congreso. Además, desafió a la formación independentista catalana a impulsar una moción de censura junto al Partido Popular (PP) y Vox si realmente considera que el Gobierno debe abandonar el poder.
“Si quieren presentar una moción de censura con el Partido Popular y con Vox, háganlo, pero no se busquen subterfugios”, expresó el jefe del Ejecutivo.
Sánchez carga contra Feijóo y el Partido Popular
En su intervención, Sánchez también dedicó buena parte de su discurso a cuestionar al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo. El presidente acusó al dirigente del PP de haber “tolerado la corrupción” dentro de su espacio político e incluso de haberla “utilizado” para obtener beneficios políticos.
Las declaraciones se produjeron en el marco de una comparecencia destinada a ofrecer explicaciones sobre los casos de corrupción que actualmente rodean al PSOE y generan una creciente presión sobre el Gobierno.

Por su parte, Feijóo respondió con fuertes críticas y apuntó directamente contra Sánchez. Según el líder opositor, el presidente es “el nexo político corruptor” de las investigaciones que actualmente están en marcha.
Además, lanzó un mensaje dirigido a los partidos que sostienen al Gobierno en el Parlamento: “Deberíamos echar a este Gobierno con una moción de censura. Por mí, hoy mismo”.
No obstante, el PP no cuenta actualmente con los apoyos necesarios para que una iniciativa de este tipo prospere.
Las medidas anticorrupción siguen sin aplicarse
Durante la sesión, Sánchez defendió también el plan anticorrupción anunciado hace un año, aunque reconoció que gran parte de las medidas todavía no se implementaron.
Entre ellas se encuentra la futura Ley Orgánica de Integridad Pública, que aún permanece en fase de anteproyecto y no llegó al Congreso para su debate. A pesar de las demoras, el mandatario aseguró que las iniciativas continúan avanzando.
“Todo está en marcha”, sostuvo Sánchez, aunque admitió que “necesitamos más hechos”, en una declaración que refleja la presión creciente que enfrenta su Gobierno en medio de uno de los momentos políticos más delicados de su mandato.










