El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, celebró el acuerdo de seguridad alcanzado entre Israel y Líbano y lo definió como un hecho “histórico”. Lo hizo durante una declaración pública, donde sostuvo que el entendimiento representa un “duro golpe para Irán y Hezbollah”, al considerar que debilita la influencia del grupo armado libanés y de Teherán en la región.
El pacto fue impulsado con la mediación de Estados Unidos, y busca avanzar hacia un escenario de mayor estabilidad en la frontera entre ambos países, pero todavía se enfrenta al rechazo de Hezbollah, que lo calificó como una “rendición” y aseguró que no reconoce su validez.
Las afirmaciones de Netanyahu llegan en un contexto de alta tensión en Medio Oriente, marcado por meses de enfrentamientos entre Israel y Hezbollah y por las negociaciones internacionales para reducir el conflicto.
Netanyahu destacó el acuerdo con Líbano y apuntó contra Irán y Hezbollah
En su primera aparición pública tras la firma del acuerdo en Washington, Netanyahu afirmó que el entendimiento constituye “un duro golpe para Irán y Hezbollah” y elogió la decisión del Gobierno libanés de avanzar con el pacto. Allí, el mandatario israelí sostuvo que el acuerdo reconoce el derecho de Israel a mantener una zona de seguridad mientras persistan amenazas contra su territorio y aseguró que Teherán buscaba forzar una retirada israelí del sur del Líbano, algo que, según dijo, no ocurrió.
Además, reiteró que las tropas israelíes no abandonarán completamente el sur libanés hasta que Hezbollah sea desarmado y deje de representar un riesgo para la seguridad de Israel.
Del otro lado, Hezbollah expresó un rechazo absoluto al entendimiento alcanzado entre Israel, Líbano y Estados Unidos. El líder del grupo, Naim Qassem, calificó el pacto como una “rendición” y una renuncia a la soberanía libanesa. También afirmó que el acuerdo carece de validez para la organización y aseguró que la resistencia armada continuará.
Aunque el entendimiento fue presentado como un paso importante hacia la estabilidad, la situación sobre el terreno sigue siendo delicada. Horas después de la firma, el Ejército israelí confirmó un ataque con drones contra un objetivo en el sur del Líbano, al asegurar que representaba una amenaza para sus fuerzas desplegadas en la zona. El episodio volvió a poner de manifiesto la fragilidad del acuerdo y las dificultades para lograr una desescalada definitiva del conflicto.
El pacto contempla un retiro gradual de fuerzas israelíes de determinadas áreas, aunque Israel insiste en que mantendrá presencia militar en sectores estratégicos hasta que Hezbollah sea desarmado, una condición que el grupo rechaza de manera categórica.













