
La comisión de Familias, Niñez y Juventudes de la Cámara de Diputados de la Nación emitió por unanimidad dictamen favorable al proyecto denominado “Ley Joaquín”, una iniciativa que busca establecer medidas de seguridad obligatorias para infraestructura deportiva y recreativa en todo el país. Así, la propuesta quedó en condiciones de ser tratada en el recinto, luego de haber obtenido previamente el respaldo de la comisión de Deportes a fines de junio.
La ley lleva el nombre de Joaquín Gatto, un niño de 12 años oriundo de Ramos Mejía, que murió tras sufrir un accidente durante un campamento escolar de verano en la provincia de Neuquén. La tragedia impulsó a familiares, amigos y allegados a convertir el dolor en una causa de interés público bajo el lema “Que el juego no cueste la vida”.
La tragedia que dio origen a la Ley Joaquín
El hecho ocurrió el 4 de enero de 2026, alrededor de las 11:30 (hora argentina), cuando Joaquín participaba de un campamento junto a un grupo de exploradores del Colegio Don Bosco de Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires.

Mientras jugaba en el predio donde se desarrollaban las actividades, el niño se balanceó sobre uno de los travesaños de un arco de fútbol. La estructura, que medía aproximadamente 7,40 metros de largo por 2,40 metros de alto y pesaba cerca de 160 kilos, no contaba con los anclajes reglamentarios necesarios para garantizar su estabilidad. Como consecuencia, el arco cedió y cayó sobre su pecho, provocándole heridas fatales.
La tragedia generó una profunda conmoción tanto en la comunidad educativa como en la localidad de Ramos Mejía y puso en evidencia los riesgos asociados a estructuras deportivas instaladas sin las medidas de seguridad correspondientes.
Qué establece el proyecto para prevenir accidentes en predios deportivos
La iniciativa legislativa fue presentada por la diputada nacional de Unión por la Patria, Luciana Potenza, y tiene como objetivo establecer la obligatoriedad de medidas de seguridad destinadas a prácticas deportivas y recreativas, tanto en espacios públicos como privados.

Entre sus principales puntos, el proyecto dispone la obligación de instalar, anclar, mantener y controlar de manera periódica y estricta los arcos de fútbol, hockey, handball y rugby, además de los aros de básquet, postes de redes de vóley y distintos juegos de plaza.
La propuesta busca reducir riesgos y prevenir accidentes derivados del vuelco, desprendimiento o colapso de estructuras utilizadas cotidianamente por niños, adolescentes y adultos en clubes, escuelas, colonias de vacaciones y espacios recreativos.
El impulso de la familia y el avance parlamentario de la iniciativa
Luego de la muerte de Joaquín, sus padres, familiares y allegados transformaron el dolor en una campaña de concientización que rápidamente ganó apoyo social. Bajo el lema “Que el juego no cueste la vida”, comenzaron a promover la necesidad de una normativa nacional que garantice estándares mínimos de seguridad en instalaciones deportivas.

Los impulsores del proyecto sostienen que la falta de fijación adecuada de estos elementos constituye una problemática recurrente que puede derivar en consecuencias graves o fatales. En este sentido, consideran que una ley nacional permitiría unificar criterios de prevención, establecer responsabilidades claras y reforzar los controles sobre las estructuras recreativas y deportivas.
Con el dictamen favorable de las comisiones de Deportes y de Familias, Niñez y Juventudes, la denominada “Ley Joaquín” quedó en condiciones de ser debatida en el recinto de la Cámara de Diputados. Para quienes impulsan la iniciativa, el avance legislativo representa no solo un homenaje a la memoria de Joaquín Gatto, sino también una herramienta concreta para evitar nuevas tragedias y garantizar que los espacios destinados al juego y al deporte sean seguros para todos.



















