Ni Cabo Verde ni Egipto: el país africano que tiene el primer tren bala del continente capaz de llegar hasta los 320 km/h

Inaugurado en 2018, se convirtió en uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de África. El servicio une Casablanca y Tánger en apenas dos horas y diez minutos, cuando anteriormente el mismo recorrido convencional demandaba más de cuatro horas.

Al Boraq, el primer tren bala de África, capaz de alcanzar 320 kilómetros por hora.
Al Boraq, el primer tren bala de África, capaz de alcanzar 320 kilómetros por hora. Foto: Wikipedia
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El desarrollo del transporte ferroviario de alta velocidad ya no es exclusivo de Europa o Asia. En África, Marruecos marcó un antes y un después con la puesta en marcha del Al Boraq, el primer tren bala del continente, capaz de alcanzar velocidades de hasta 320 kilómetros por hora y reducir a la mitad el tiempo de viaje entre dos de las ciudades más importantes del país.

Marruecos construyó el primer tren bala de África: de cuál se trata

Inaugurado en 2018, el Al Boraq se convirtió rápidamente en uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de África. El servicio une Casablanca y Tánger en apenas dos horas y diez minutos, cuando anteriormente el mismo recorrido en tren convencional demandaba más de cuatro horas.

Marruecos marcó un antes y un después con la puesta en marcha del Al Boraq, el primer tren bala de África. Foto: Wikipedia

Inspirado en la tecnología de los trenes TGV de Francia, el servicio ofrece vagones de primera y segunda clase equipados con asientos cómodos, aire acondicionado y conexión wifi durante todo el trayecto. Además, los pasajeros pueden disfrutar de una amplia variedad de paisajes que van desde la costa atlántica hasta extensas zonas agrícolas y modernos centros urbanos, reflejo de la diversidad geográfica marroquí.

Cuánto costó el megaproyecto ferroviario que revolucionó el transporte en Marruecos

La construcción del Al Boraq requirió una inversión superior a los 1.800 millones de dólares, una cifra que convirtió al proyecto en una de las mayores apuestas de Marruecos para modernizar su infraestructura de transporte.

La línea incluye una parada estratégica en Kenitra, ciudad que se benefició significativamente de la mejora en la conectividad y del crecimiento económico asociado a la nueva red ferroviaria. La reducción de los tiempos de viaje favoreció tanto al turismo como al comercio, además de facilitar los desplazamientos cotidianos entre algunos de los principales centros productivos y urbanos del país.

Al Boraq es capaz de alcanzar velocidades de hasta 320 km/h y reducir a la mitad el tiempo de viaje. Foto: Wikipedia

Desde su inauguración, el tren de alta velocidad se consolidó como una pieza clave dentro de la estrategia de desarrollo nacional, fortaleciendo la integración territorial y mejorando la competitividad económica de distintas regiones marroquíes.

Cómo el primer tren bala de África transforma la conectividad y el transporte continental

A ocho años de su puesta en marcha, el Al Boraq se mantiene como el único servicio comercial de trenes de alta velocidad de África, una condición que posiciona a Marruecos como referente regional en materia de transporte ferroviario.

Además de reducir drásticamente los tiempos de viaje, la línea cuenta con capacidad para transportar más de seis millones de pasajeros al año, contribuyendo a una movilidad más eficiente entre importantes polos económicos, industriales y turísticos. Esta conectividad reforzada impulsó la actividad económica y mejoró el acceso a oportunidades laborales y comerciales para millones de personas.

Al Boraq se consolidó como una pieza clave dentro de la estrategia de desarrollo nacional de Marruecos. Foto: Wikipedia

El impacto también se extiende al plano ambiental. Según datos de la Oficina Nacional de Ferrocarriles de Marruecos (ONCF), el uso del tren de alta velocidad ayuda a disminuir la congestión vehicular en las carreteras y permite evitar la emisión de más de 20.000 toneladas de dióxido de carbono por año, alineándose con los objetivos de sostenibilidad impulsados por el país.

Gracias a esta notable combinación de innovación tecnológica, desarrollo económico y beneficios ambientales, el Al Boraq se convirtió en un caso de éxito para el continente africano y en un ejemplo de cómo la infraestructura ferroviaria moderna puede transformar la movilidad y el crecimiento de una nación.