
Punta del Este continúa afianzándose como uno de los principales polos de inversión inmobiliaria y turística de alta gama en América Latina. En una ciudad donde las torres residenciales premium, los hoteles cinco estrellas y los complejos de usos mixtos ganan cada vez más protagonismo, el Grupo Cipriani avanza con uno de los desarrollos más ambiciosos de la región y prepara una nueva etapa de financiamiento para acelerar las obras.
La compañía prevé emitir el próximo 15 de julio un bono privado por hasta US$ 20 millones, con un plazo de tres años, destinado a financiar la continuidad de la construcción de la primera torre del proyecto Cipriani Ocean Resort and Club Residences, levantado sobre los históricos terrenos del desaparecido Hotel San Rafael, en la parada 11 de La Brava.
La iniciativa forma parte de una inversión total estimada en US$ 700 millones y representa el desembarco de la marca italiana en Uruguay con lo que será su primer resort en el mundo y también su primer emprendimiento en el hemisferio sur.
Del histórico Hotel San Rafael al mayor desarrollo de lujo de Punta del Este
La Brava atraviesa una profunda transformación urbana. Sus ocho kilómetros de costa oceánica combinan históricos edificios con modernas torres residenciales y nuevos desarrollos de gran altura que buscan aprovechar uno de los activos más valorados del balneario: las vistas abiertas al Atlántico.

En este escenario emerge el proyecto de Cipriani sobre el predio que alguna vez ocupó el emblemático Hotel San Rafael, uno de los símbolos más reconocidos de Punta del Este durante gran parte del siglo XX. Con su clásica arquitectura de ladrillo visto y techos a dos aguas, el hotel fue durante décadas un punto de encuentro para la élite regional y un referente de la vida social esteña.
El emprendimiento incluirá: hotel de alta gama, casino, spa, residencias exclusivas, siete restaurantes, espacios comerciales y áreas de entretenimiento. Además, contempla la construcción de una réplica del antiguo San Rafael, respetando elementos distintivos de su diseño original, como la silueta de ladrillo y los tradicionales techos inclinados.
Cómo será el casino que proyecta ingresos por US$ 90 millones anuales
Una de las piezas centrales del desarrollo será el casino, concebido para atraer tanto al público regional como a jugadores internacionales de alto poder adquisitivo.

El plan contempla 50 mesas de juego en la sala pública, 15 mesas VIP en un espacio privado, 300 tragamonedas convencionales y otras 75 máquinas de alto límite destinadas a clientes premium. El complejo también contará con servicios gastronómicos abiertos las 24 horas dentro del área de juegos.
Las proyecciones de negocio son ambiciosas. De acuerdo con el plan financiero incluido en la documentación de la emisión, el casino podría generar ingresos cercanos a US$ 53 millones durante su primer año de operaciones, cifra que escalaría hasta alrededor de US$ 90 millones al quinto año.
La torre de 320 metros que busca redefinir el skyline de Sudamérica
Diseñado por el prestigioso arquitecto uruguayo Rafael Viñoly, el proyecto adopta una estética de líneas modernas y estructuras esbeltas, caracterizadas por la ausencia de columnas visibles y un gran núcleo central de hormigón.

La propuesta contempla tres torres residenciales de 30, 45 y 60 pisos. La más imponente alcanzará los 320 metros de altura, convirtiéndose en una de las construcciones más altas de Sudamérica.
Los primeros 15 niveles estarán destinados al hotel y a los amenities, mientras que entre los pisos 16 y 45 se distribuirán 65 residencias exclusivas. Las unidades tendrán superficies que irán desde los 200 hasta los 1.620 metros cuadrados, con valores que parten de los US$ 2,1 millones.
Con apertura prevista para diciembre de este año, el complejo busca recuperar el protagonismo que alguna vez tuvo el histórico San Rafael y posicionarse como una nueva referencia del mercado de lujo en América Latina.

















