
Luego de que la Corte Suprema de Justicia dejara firme la condena contra Cristina Fernández de Kirchner en junio de 2025 y se agotaran todas las vías judiciales ordinarias del país, la defensa de la expresidenta formalizó la presentación de una “Comunicación Individual” ante el Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Sin embargo, el alcance de esta vía internacional tiene límites concretos que la propia normativa establece.
El organismo multilateral no funciona como una instancia de apelación ni como un tribunal penal: no revisa pruebas, no reevalúa la culpabilidad o inocencia de la exmandataria, ni tiene la facultad legal de anular la sentencia o disponer su libertad.
El trámite, que será analizado por un cuerpo integrado por 18 expertos independientes, se acota a verificar si el Estado argentino vulneró garantías fundamentales del debido proceso en el marco del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, un proceso de análisis y cruce de informes que demandará varios años de tramitación.

La estrategia trazada por la defensa busca replicar el precedente de Lula da Silva: en 2022, el Comité de la ONU concluyó que el proceso de la causa “Lava Jato” contra el líder brasileño afectó sus derechos políticos y sus garantías a un juicio imparcial.
Sin embargo, la diferencia técnica radica en que la anulación de las condenas de Lula no la dispuso la ONU, sino el propio Supremo Tribunal Federal de Brasil debido a fallas de competencia jurisdiccional. El dictamen de Ginebra funcionó únicamente como un fuerte aval político y jurisprudencial a nivel internacional, escenario que marca el techo de las expectativas reales de la presentación de la exmandataria.
Por otro lado, la decisión de acudir al Comité de la ONU implicó cerrar formalmente otra puerta en el plano internacional:
- Incompatibilidad de vías: las normas internacionales impiden litigar el mismo caso de manera simultánea en dos foros multilaterales.
- El camino descartado: al elegir la ONU, la defensa debió desistir de acudir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) del sistema de la OEA.
- La diferencia central: a diferencia del organismo de la ONU -cuyas observaciones no son de cumplimiento obligatorio directo-, el sistema interamericano desemboca en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), un tribunal judicial formal cuyas sentencias sí son vinculantes y poseen mecanismos de ejecución directa en la jurisprudencia argentina.
¿Puede presentarse a las PASO? Qué dijeron los abogados de Cristina Kirchner sobre las próximas elecciones 2027
Al reflexionar sobre el alcance del fallo y la inhabilitación para ejercer cargos públicos, Borrego sostuvo que la restricción aplica estrictamente a la ocupación de una función estatal, categoría en la que no encuadrarían conceptualmente las primarias. “Las PASO son elecciones preparatorias de las futuras elecciones para un cargo público, por lo tanto, al sistema PASO Cristina se podría presentar ¿Por qué? Porque no es para un cargo público. Ahora, si se presenta, el respaldo electoral puede ser difícil para algunos de la oposición. Entonces ¿qué ocurre? Que parece que hay un proyecto de decreto de ley para suprimir las PASO... pero bueno, esto se cuenta porque todo está relacionado", advirtió.
Más allá del análisis electoral, el abogado español hizo un enfático llamado a frenar la degradación del debate público en la Argentina y criticó la falta de rigurosidad que, a su criterio, se observa en las distintas instancias del expediente judicial. “Aquí Cristina no es una ‘chorra’, yo no lo he visto en los papeles. Tampoco es una ‘kuka’, una cucaracha. Tampoco me gusta que a una persona a la que le pusieron un arma en la cabeza y no salió el proyectil porque se gatilló, se le diga que se quiere clavar el último clavo de su cajón. No son formas de actuar en política. La grosería, la mala educación, no. Y eso tiene como consecuencia que los procesos no van bien”, remarcó.
















