Estados Unidos lanzó una nueva serie de ataques contra Irán en respuesta a los intentos de Teherán de atacar a fuerzas estadounidenses desplegadas en Oriente Medio, según informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM). La operación representa un nuevo capítulo en la creciente escalada militar entre ambos países y vuelve a elevar la tensión en una de las regiones más inestables del mundo.
Los bombardeos comenzaron a las 20:00 (hora del Este de Estados Unidos), equivalentes a las 02:00 GMT del jueves. Desde el CENTCOM señalaron que la ofensiva constituye una “respuesta poderosa” a las acciones llevadas adelante por Irán durante la jornada anterior contra efectivos estadounidenses estacionados en la región.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses, la operación fue ordenada como represalia por un ataque con misiles lanzado por Irán contra una base militar de Estados Unidos ubicada en Jordania. Aunque el incidente generó máxima preocupación en Washington, las Fuerzas Armadas estadounidenses aseguraron que todos los proyectiles fueron interceptados antes de alcanzar sus objetivos.
Inestabilidad y conflicto cada vez mayor en Medio Oriente
Las autoridades militares calificaron el ataque iraní como un intento “sorpresivo” de golpear a las tropas desplegadas en Oriente Medio. Sin embargo, destacaron que los sistemas de defensa antimisiles funcionaron con éxito, evitando víctimas y daños en las instalaciones militares.
Horas antes del inicio de la ofensiva, el presidente Donald Trump había advertido durante una conferencia de prensa en el Despacho Oval que respondería con firmeza a cualquier agresión contra las fuerzas estadounidenses. El mandatario sostuvo que Estados Unidos no permitiría ataques contra su personal militar y anticipó una reacción contundente si Irán insistía con sus acciones.
La nueva ofensiva se produce en un momento especialmente delicado para la región. En las últimas semanas, ambas naciones habían mantenido contactos diplomáticos con el objetivo de reducir las tensiones, e incluso Trump había manifestado públicamente que las operaciones militares quedarían suspendidas mientras continuaban las conversaciones con la República Islámica.
Sin embargo, el intento de ataque contra la base en Jordania modificó el escenario y derivó en una rápida respuesta militar por parte de Washington.
Analistas internacionales advierten que esta nueva escalada podría afectar la estabilidad de Oriente Medio y aumentar el riesgo de una confrontación de mayor alcance. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca la evolución del conflicto, ante el temor de que nuevos enfrentamientos comprometan la seguridad regional y las rutas estratégicas del comercio mundial.














