
El Gobierno de Italia confirmó que mantendrá la suspensión del Acuerdo de Schengen para determinados viajeros procedentes de España y los controles en la frontera, pese al pedido de Madrid para revertir la medida. El Ejecutivo de Giorgia Meloni advirtió que cualquier modificación dependerá de que desaparezcan por completo los riesgos vinculados con la seguridad, el terrorismo y la migración irregular.
La decisión fue comunicada este viernes 7 de agosto, en respuesta al reclamo del Gobierno español, que había instado a Roma a levantar los controles establecidos una semana atrás por motivos de “seguridad nacional” ante la crisis migratoria registrada en Ceuta.
Italia no acepta presiones de España
En un comunicado oficial, el Ejecutivo italiano sostuvo que no tiene previsto revisar la suspensión de la aplicación del Acuerdo de Schengen a nacionales de terceros países que lleguen desde España, al menos hasta el 15 de agosto.
Roma fue contundente al señalar que “no acepta ultimátums ni imposiciones extranjeras en materia de seguridad nacional y control de fronteras”. Además, remarcó que cualquier eventual cambio estará sujeto a una evaluación de los riesgos existentes.
La medida se produce en medio de la preocupación italiana por una posible expansión de los movimientos migratorios desde Ceuta hacia otros puntos del territorio europeo.
La nueva oleada migratoria que preocupa a Roma
El Gobierno de Meloni señaló que para el 15 de agosto se espera una “nueva oleada” de migrantes en Ceuta. Por ese motivo, Italia considera prematuro levantar los controles fronterizos mientras persista la posibilidad de nuevos desplazamientos de personas en situación irregular hacia Europa.
Según Roma, la decisión podrá ser revisada únicamente cuando exista certeza de que no habrá riesgos para la seguridad ni amenazas vinculadas al terrorismo en Italia, además de garantías de que no se producirá una nueva llegada masiva de migrantes ni movimientos irregulares hacia territorio europeo.
De esta manera, el Ejecutivo italiano condiciona cualquier flexibilización de los controles a la evolución de la situación migratoria durante los próximos días.

España amenaza con medidas proporcionales
España, por su parte, pidió formalmente a Italia que rectifique y ponga fin a los controles fronterizos. Madrid considera que la decisión italiana afecta el funcionamiento del espacio Schengen y reclamó el restablecimiento de la libre circulación.
El Gobierno español advirtió además que, si Roma mantiene su postura, adoptará medidas “proporcionales”.
Pese a la disputa, Italia buscó evitar una escalada diplomática y aseguró que la medida no afecta su relación bilateral con España, a la que calificó como un “país amigo”. Roma recordó que controles similares fueron implementados anteriormente por Italia respecto de Eslovenia y por otros gobiernos europeos en situaciones consideradas excepcionales.


















