
En pleno corazón de Riad, la capital de Arabia Saudita, avanza uno de los proyectos arquitectónicos más ambiciosos y controvertidos del siglo XXI. Se trata de El Mukaab, una colosal estructura cúbica que aspira a convertirse en el edificio más grande del mundo por volumen y en el emblema de una profunda transformación económica impulsada por el reino saudí.
Con dimensiones difíciles de imaginar, 400 metros de alto, 400 metros de ancho y 400 metros de largo, la megaestructura será el corazón de New Murabba, una nueva ciudad dentro de la ciudad concebida para redefinir el perfil urbano de Riad. La magnitud del proyecto es tal que, según sus desarrolladores, el volumen interno del edificio podría albergar hasta 20 construcciones del tamaño del Empire State Building, uno de los íconos arquitectónicos de Nueva York.
El edificio más grande del mundo: cómo será El Mukaab por dentro
Más que un edificio, El Mukaab fue diseñado como una experiencia inmersiva. Inspirado en la arquitectura tradicional Najdi, característica de la región central de Arabia Saudita, el exterior combinará patrones geométricos históricos con tecnologías de última generación.
En su interior se proyecta una gigantesca torre central de diseño espiralado rodeada por espacios equipados con sistemas holográficos capaces de recrear distintos escenarios y entornos virtuales. La propuesta apunta a llevar el concepto de entretenimiento y turismo a una nueva escala.
Visión 2030: la apuesta de Arabia Saudita para reducir su dependencia del petróleo
El megaproyecto forma parte de la estrategia Visión 2030, impulsada por el príncipe heredero Mohammed bin Salman, que busca diversificar la economía saudí y reducir su histórica dependencia de los ingresos petroleros.
Para lograrlo, el país apuesta a desarrollar sectores como el turismo, el entretenimiento, el comercio y los servicios, con grandes inversiones destinadas a posicionar al reino como un nuevo polo global de negocios y ocio.

La construcción también pone a prueba los límites de la ingeniería moderna. Solo para preparar el terreno fue necesario remover cerca de 10 millones de metros cúbicos de tierra, una cantidad equivalente al volumen de aproximadamente 4.000 piscinas olímpicas.
Para evitar el colapso del tránsito en una de las zonas más transitadas de Riad, las autoridades incluso instalaron un puente temporal sobre la autopista Rey Khalid, permitiendo el movimiento permanente de maquinaria pesada y materiales de construcción.
Retrasos y desafíos financieros: las dudas sobre el futuro del megaproyecto saudí
Sin embargo, detrás de la espectacularidad de los anuncios aparecen desafíos cada vez más complejos. Diversos informes indican que el proyecto atravesó pausas temporales durante 2026, en el marco de una revisión de prioridades por parte del Fondo de Inversión Pública saudí.
La decisión responde a la necesidad de concentrar recursos en iniciativas consideradas estratégicas y con retornos más inmediatos, entre ellas la infraestructura vinculada a la Expo 2030 que organizará Riad y los preparativos para el Mundial 2034, que tendrá sede en Arabia Saudita.

A pesar de ello, las autoridades sostienen que New Murabba continúa siendo una pieza central de su visión de largo plazo. El desarrollo contempla una auténtica ciudad en miniatura con oficinas, hoteles, espacios culturales, centros comerciales y más de 100.000 unidades residenciales, diseñadas para albergar a cientos de miles de personas en un entorno altamente conectado y tecnológico.
Entre el sueño futurista y las restricciones del presente, El Mukaab se convirtió en un símbolo de la nueva Arabia Saudita. Representa la ambición de un país decidido a transformar su imagen global y construir una economía menos dependiente del petróleo, pero también expone los desafíos que implica convertir esa visión en realidad.



















