
En vísperas de las elecciones en Brasil, cuya segunda vuelta se realizará este domingo 25 de octubre, la irrupción de figuras hiperrealistas generadas mediante inteligencia artificial ha encendido las alarmas sobre las nuevas dinámicas de desinformación en redes sociales.
El caso más emblemático es el de Julia Cortés, una supuesta influencer que acumula más de medio millón de seguidores y cuyos videos políticos han alcanzado millones de reproducciones. Sin embargo, la modelo no existe en la vida real: es una creación sintética diseñada para captar la atención de las audiencias en medio de la contienda electoral.

Alteración de contenidos y suplantación
La modelo artificial adquirió notoriedad participando en videos de apoyo al candidato Flávio Bolsonaro. Para lograr este impacto, los creadores del perfil manipularon grabaciones reales; en una de las secuencias más difundidas, tomaron un video del diputado brasileño Nicolás Ferreira y reemplazaron digitalmente su imagen por la del avatar de Julia.
Manipulación ideológica transversal
Estas redes operan al margen de cualquier alineación política real. Se han detectado perfiles de IA que respaldan tanto al Partido de los Trabajadores de Lula da Silva como a sectores de la derecha, e incluso cuentas que apoyan a ambos rivales simultáneamente. En estos casos, se utiliza exactamente la misma imagen del avatar, modificando únicamente la camiseta que viste en cada publicación.
El trasfondo financiero
Detrás de la propaganda no existe una militancia política, sino una estrategia de lucro directo. La captación masiva de usuarios mediante contenidos políticos virales se utiliza como señuelo para redirigir el tráfico hacia perfiles de OnlyFans y otras plataformas de venta de contenido para adultos.















