Flávio Bolsonaro afronta un complicado panorama judicial tras su derrota en el balotaje brasileño, con investigaciones abiertas en su contra y sin poder salir del país por orden de un juez, algo que no cumplió partiendo rumbo a Estados Unidos.
Actualmente, el senador se encuentra en la mira de la Justicia con dos investigaciones abiertas en su contra. En primer lugar, figura como investigado en la Corte Suprema en un caso sobre la presunta financiación ilegal de una película sobre su padre. La Policía halló indicios contra él por corrupción, blanqueo de capitales y evasión de divisas.
Las sospechas giran en torno a los pagos millonarios de Daniel Vorcaro, antiguo dueño del Banco Master y actualmente en prisión preventiva por un enorme fraude financiero, supuestamente destinados a producir “Dark Horse”, una película inspirada en la vida de Jair.
En diversos audios, Flávio pidió 134 millones de reales (26 millones de dólares) al banquero, a quien se refirió como un “hermano”, para financiar el film.
Según las autoridades, Vorcaro pagó casi la mitad del montante. Sin embargo, la Policía cree que ese dinero fue a parar a cuentas de Estados Unidos ligadas a la familia Bolsonaro para beneficio personal.
El senador afirma que la negociación con Vorcaro transcurrió dentro de la legalidad.

Por otro lado, en la previa a la segunda vuelta electoral, los diarios O Estado de S. Paulo y O Globo revelaron que Flávio es investigado en el Supremo en una segunda causa por supuesto lavado de dinero.
En el centro de ese caso está Willer Tomaz, abogado y amigo cercano de Flávio, señalado como el operador de un entramado societario con movimientos financieros sospechosos relacionados con el mundo de las apuestas deportivas.

Según la Policía, Flávio llegó a constar como usuario con amplios permisos de acceso a una cuenta compartida con Tomaz, quien también está en la mira de las autoridades por un escándalo de corrupción relacionado con descuentos indebidos en las jubilaciones de millones de pensionados.
En ese marco, el juez del Supremo Alexandre de Moraes, que instruyó el juicio que llevó a prisión a Jair Bolsonaro, ordenó a Flávio entregar sus pasaportes -incluido el diplomático-, según denunció el senador en sus redes.













