JD Vance, vicepresidente de Estados Unidos, atribuyó al descontento por la impopular guerra que Donald Trump lanzó contra Irán como la principal causa de la dura derrota republicana en las elecciones de medio término en la que los demócratas recuperaron el control del Congreso.
“La razón por la que perdimos es la guerra. El propio presidente lo dijo anoche”, escribió el funcionario estadounidense en una larga publicación en X, horas después de que los pronósticos confirmaran amplias mayorías demócratas en el Senado y la Cámara de Representantes.
El número dos de Trump advirtió que aunque sus colegas de partido quieran “defender que valió la pena perder el Senado” durante los próximos seis años, “todo el mundo” sabe el motivo del fracaso en las urnas.
“Cualquier conversación honesta sobre el rumbo que debemos tomar a partir de ahora tiene que empezar por ahí”, insistió el posible aspirante a la presidencia en 2028. “Sigo teniendo esperanza en nuestro país. A quienes están furiosos y quieren decir ‘se lo advertimos’: tienen razón, nos lo advirtieron”, reconoció.
En su extensa reflexión, en la que parece querer distanciarse de Trump, Vance afirmó que “el principal problema no es la participación” en los comicios, sino que muchos de los que votaron por la dupla presidencial en 2024, dieron un giro y votaron a los demócratas este martes.
“Habrá muchas disputas internas y discusiones sobre qué pasó y por qué. Uno de los encuestadores a los que más respeto me dijo que nuestro mensaje económico no fue lo suficientemente contundente en la recta final. Estoy seguro de que es cierto. Pero la verdadera razón por la que perdimos es evidente para casi todos”, insistió sobre la guerra.
Los demócratas superaron las expectativas en unas elecciones vistas como un termómetro de la gestión de Trump y atravesadas por el descontento ante la inflación y las subas del combustible, vistas como una consecuencia directa de la guerra en Irán y la interrupción del tráfico en el estratégico estrecho de Ormuz.
“Tenía una sensación negativa de cara al martes, pero aun así, esto me dejó impactado”, agregó Vance en X.
La ola azul se extendió mucho más allá de las previsiones y logró dar un vuelco a los escaños del Senado en Texas, Kansas, Maine, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Iowa y Ohio. En varios de estos estados no se elegía a un demócrata en décadas.
Los demócratas también recuperaron la Cámara de Representantes con una mayoría que podría alcanzar los 258 escaños, también según proyecciones de NBC, muy por encima de los 218 necesarios para controlar el hemiciclo.















