
Los tucanes son una de las especies más llamativas del norte argentino, pero además cumplen un papel fundamental para el equilibrio de los ecosistemas. En la provincia de Jujuy, un grupo de investigadores trabaja desde hace varios años para comprender mejor sus hábitos y promover acciones que permitan proteger tanto a estas aves como a los ambientes naturales donde viven.
La iniciativa Tucanes en mi Jujuy, impulsada por científicos del CONICET y de la Universidad Nacional de Jujuy, busca generar conocimiento sobre el Tucán Grande y, al mismo tiempo, involucrar a la comunidad en tareas de monitoreo y conservación.

A través de herramientas de ciencia ciudadana, los vecinos pueden registrar avistamientos y aportar información valiosa para identificar dónde se encuentran estas aves y cómo utilizan los espacios urbanos de la provincia.
Tucanes y árboles exóticos: una investigación que pone el foco en las Yungas
Mientras participan en el proyecto, los investigadores también desarrollan estudios vinculados a la conservación de los ecosistemas regionales. Una de las líneas de trabajo está encabezada por Laura Haag, becaria doctoral del Instituto de Ecorregiones Andinas (INECOA), quien analiza cómo la presencia de especies vegetales exóticas en las ciudades puede generar cambios en los bosques de Yungas.
“En la ciudad tenemos muchas plantas que no son nativas, que provienen de Asia o de África, por ejemplo las palmeras, y que producen frutos que a los tucanes les encantan. Lo que estamos observando es que estas aves consumen esos frutos y luego dispersan las semillas hacia sectores de las Yungas”, explicó en UnjuRadio.

El hallazgo resulta relevante porque los tucanes actúan como dispersores naturales de semillas. Gracias a esta función ecológica, contribuyen a la regeneración de los bosques y al mantenimiento de la biodiversidad. Sin embargo, cuando las semillas transportadas pertenecen a especies exóticas, el proceso puede generar alteraciones en ambientes nativos.
“Cuando el bosque está sano quizás no representa un gran problema, pero a medida que las ciudades avanzan sobre las Yungas aumenta el riesgo de que estas especies foráneas se establezcan en ambientes donde no estaban presentes originalmente”, advirtió.
La importancia de conservar la biodiversidad en las ciudades
Los especialistas sostienen que la conservación de la biodiversidad no debe limitarse únicamente a áreas protegidas o parques nacionales. Las ciudades también forman parte de los ecosistemas y pueden desempeñar un papel clave en la protección de la fauna y la flora.

En ese sentido, Haag remarcó que “nosotros, lo seres humanos, formamos parte del ambiente y no estamos separados de la naturaleza. Por eso es importante pensar qué podemos hacer en las ciudades para que sigan manteniendo una biodiversidad grande y podamos convivir con la fauna y la vegetación presentes en los entornos urbanos”.
La investigadora explicó que la desaparición de especies tiene consecuencias que van mucho más allá de la pérdida de animales o plantas individuales.
“No es solo perder especies aisladas, sino también procesos ecosistémicos. Las especies nos brindan beneficios a los humanos y tenemos que entender que son muy importantes. Debemos conservar esos procesos, no solamente las especies”, sostuvo.
¿Qué hago si aparece un tucán en la ciudad?
La presencia de tucanes en áreas urbanas suele despertar curiosidad entre los vecinos. Sin embargo, los expertos recomiendan actuar con responsabilidad para evitar riesgos para las aves.

“Los tucanes no vienen porque estén perdidos. Vienen porque encuentran alimento. Por eso es importante no darles comida ni acostumbrarlos al contacto con las personas, ya que eso puede exponerlos a distintos peligros”, afirmó Haag.
Además, los investigadores promueven el uso de especies vegetales nativas en jardines particulares, plazas y espacios verdes públicos. Entre las opciones recomendadas aparece el chal-chal, una planta que ofrece alimento a la fauna local y se adapta fácilmente a los entornos urbanos.
“Una alternativa muy interesante es el chal-chal, que produce frutos utilizados por la fauna local, no alcanza gran porte y no genera inconvenientes en las veredas. Incorporar plantas nativas es una manera concreta de favorecer la biodiversidad y fortalecer el vínculo entre la ciudad y los ecosistemas de la región”, concluyó.

Para quienes deseen colaborar con el proyecto, los científicos recuerdan que cada observación registrada por la comunidad aporta datos fundamentales para comprender cómo los tucanes utilizan los ambientes urbanos y cuál es su rol en la conservación de uno de los ecosistemas más importantes del norte argentino.

















