
La protección de los océanos se convirtió en uno de los grandes desafíos ambientales del siglo XXI. Mientras muchos países avanzan lentamente en la creación de áreas protegidas, Chile acaba de dar un nuevo paso que lo posiciona entre los principales referentes mundiales en conservación marina.
El gobierno chileno aprobó la ampliación de dos importantes parques marinos ubicados en el océano Pacífico, una medida que suma cerca de 360.000 kilómetros cuadrados de aguas protegidas y fortalece una estrategia ambiental que viene desarrollándose desde hace años.

Con esta decisión, el país supera ampliamente las metas internacionales de conservación oceánica y consolida su lugar entre las naciones con mayor superficie marina protegida del planeta.
Chile lidera en conservación oceánica mundial: cuáles son los dos parques marinos que se ampliaron en 2026
La ampliación fue oficializada en marzo de 2026 e involucró a los parques marinos Nazca-Desventuradas y Mar de Juan Fernández, dos de las áreas de mayor biodiversidad del Pacífico Sur. Las nuevas zonas protegidas se encuentran frente a la Región de Valparaíso y abarcan ecosistemas marinos de enorme valor ecológico.
Gracias a esta expansión, Chile alcanzó una superficie total protegida de 947.142 kilómetros cuadrados de océano. La cifra representa más del 50% de su Zona Económica Exclusiva bajo algún tipo de protección ambiental, un porcentaje que muy pocos países han logrado alcanzar.

En estas áreas están prohibidas actividades extractivas como la pesca industrial, la minería submarina y otras intervenciones que puedan afectar el equilibrio de los ecosistemas. El objetivo es preservar hábitats únicos, favorecer la recuperación de especies y proteger corredores biológicos esenciales para la fauna marina.
La medida también adquiere relevancia en el contexto internacional. Diversos acuerdos globales impulsan la meta de proteger al menos el 30% de los océanos para 2030. Chile ya superó ampliamente ese objetivo y se ubica entre los tres países con mayor superficie marina protegida del mundo, detrás de Estados Unidos y Francia.
Este liderazgo es el resultado de una política de conservación sostenida durante varios años y respaldada por distintos gobiernos, organizaciones científicas y comunidades locales.
Qué especies clave se encuentran en los parques marinos de Chile
Los parques marinos Nazca-Desventuradas y Mar de Juan Fernández albergan una extraordinaria riqueza biológica y concentran algunas de las especies más emblemáticas del Pacífico Sur.

Entre los animales que habitan estas aguas se destacan el lobo fino de Juan Fernández, la langosta de Juan Fernández y la denominada vieja de Juan Fernández, especies que sólo pueden encontrarse en esta región del planeta.
Además, estos ecosistemas constituyen importantes rutas migratorias para grandes mamíferos marinos. Ballenas azules, cachalotes, delfines y diversas especies de tiburones utilizan estas aguas para alimentarse, reproducirse o desplazarse a lo largo del océano.
La biodiversidad de la zona es especialmente notable por sus elevados niveles de endemismo. En el archipiélago Juan Fernández, alrededor del 87% de los peces son especies exclusivas de ese territorio. En las islas Nazca-Desventuradas, el porcentaje supera el 70%, convirtiendo a estos ecosistemas en auténticos laboratorios naturales para la investigación científica.
Las aguas protegidas también son fundamentales para numerosas aves marinas, entre ellas albatros y fardelas, que encuentran en estos ambientes áreas clave para la alimentación y el descanso durante sus extensos desplazamientos oceánicos.

La ampliación de los parques fue impulsada no sólo por las autoridades nacionales, sino también por los pescadores artesanales de Juan Fernández, quienes promovieron la iniciativa para preservar los recursos marinos que sostienen la economía local y limitar la presión de actividades industriales.
A este esfuerzo se sumaron organizaciones internacionales especializadas en conservación marina, como Blue Marine Foundation y Pew Bertarelli Ocean Legacy, que brindaron apoyo técnico y científico para la definición de los nuevos límites protegidos.
La decisión posiciona a Chile como uno de los principales referentes globales en materia de protección de océanos y demuestra cómo la conservación ambiental puede combinarse con la participación comunitaria y el desarrollo sostenible de los territorios costeros.



















