
El romero es una de las plantas aromáticas más elegidas por los argentinos para tener en casa, ya que además de ser resistentes y fáciles de cuidar, pueden multiplicarse rápidamente. Sin embargo, no siempre es sencillo conseguir que una nueva ramita desarrolle raíces.
Para darle una ayuda extra durante este proceso existe un método casero que utiliza un ingrediente muy común: las lentejas. Al germinar, estas semillas producen auxinas, unas hormonas vegetales que intervienen en la formación y el crecimiento de las raíces. ¿Cómo se hace?

Guía paso a paso: cómo preparar enraizante casero con lentejas
Para preparar este enraizante se necesitan pocos elementos: lentejas, agua, un recipiente, una licuadora o procesadora y un colador o tela fina.
El primer paso consiste en colocar una taza de lentejas en un recipiente y cubrirlas con aproximadamente cuatro tazas de agua. Se dejan en remojo durante unas horas o durante toda la noche. Después, se cuela el líquido y se reserva, mientras que las lentejas húmedas vuelven al recipiente, cubiertas con una tela.
Durante los días siguientes hay que mantenerlas húmedas, pero sin dejarlas sumergidas. El objetivo es favorecer la germinación. Cuando comiencen a aparecer las pequeñas raíces, generalmente después de algunos días, las lentejas estarán listas para continuar con la preparación.

Una vez germinadas, se colocan nuevamente junto con el agua que se había reservado y se trituran hasta obtener una mezcla líquida. Luego se filtra cuidadosamente para separar los restos sólidos.
El líquido resultante es el preparado que puede utilizarse como enraizante natural para esquejes. Como se trata de una mezcla concentrada, conviene diluirla antes de utilizarla. Una proporción utilizada en este tipo de preparación es una parte del líquido por diez partes de agua.
Los restos de lentejas que quedan después del filtrado pueden incorporarse al compost, siempre que estén en buenas condiciones.
Cómo aplicar el enraizante líquido en las plantas y esquejes de romero
El preparado puede utilizarse principalmente durante la multiplicación del romero por esquejes. Para hacerlo, conviene elegir una rama sana, cortar un segmento de aproximadamente 10 a 15 centímetros y retirar las hojas de la parte inferior.
La base del esqueje puede entrar en contacto con el enraizante diluido antes de colocarlo en un sustrato liviano y con buen drenaje. También existen métodos en los que el esqueje permanece en agua, aunque en ese caso es importante mantener el recipiente limpio y renovar el agua con frecuencia.
Una vez plantado, el esqueje necesita humedad constante, pero sin exceso de agua, además de un ambiente protegido de las temperaturas extremas. Durante las primeras semanas es preferible evitar el sol intenso y darle buena iluminación indirecta.
El enraizante no reemplaza estos cuidados: su función es acompañar el proceso de formación de raíces. Por eso, elegir una rama saludable y mantener buenas condiciones de humedad, temperatura y sustrato sigue siendo fundamental para aumentar las posibilidades de que el esqueje prospere.

Consejos de conservación: cuánto dura el enraizante de lentejas guardado
Al tratarse de un preparado orgánico y sin conservantes, hay que usarlo por un tiempo limitado: una vez filtrado, debe colocarse en un recipiente limpio y cerrado y guardarse en la heladera, preferentemente protegido de la luz.
Las recomendaciones sobre su duración varían según la preparación. Algunas fuentes indican que puede mantenerse alrededor de una semana, mientras que otras extienden ese período hasta unos 15 días cuando se conserva correctamente en frío.
Por eso, una alternativa práctica es preparar cantidades pequeñas, suficientes para varios usos, y controlar siempre su aspecto y olor antes de aplicarlo. Si presenta cambios evidentes, fermentación, moho o un olor desagradable, lo mejor es descartarlo.




















