
Lo que comenzó como la presencia ocasional de tres gatos callejeros en una zona de obras terminó convirtiéndose en una particular iniciativa de control de plagas. El Aeropuerto Internacional de Lanzhou Zhongchuan, en la provincia china de Gansu, adoptó a una familia felina que ahora cumple una inesperada función: patrullar las instalaciones para detectar roedores.
Sangbiao, Cuihua y su cría Cuiguo llegaron al aeropuerto cuando todavía buscaban alimento en los alrededores de las obras de ampliación de la terminal. Con el tiempo, los empleados advirtieron que la presencia de los animales coincidía con una disminución de los problemas relacionados con las ratas.
En lugar de expulsarlos del lugar, las autoridades del aeropuerto decidieron cuidarlos y convertirlos en parte de la estrategia de control de roedores. Los felinos recibieron atención veterinaria y nombres elegidos a través de las redes sociales, mientras que también se acondicionó un espacio especialmente pensado para ellos.
El particular hogar de los gatos dentro del aeropuerto
Los tres animales cuentan con un refugio de cristal ubicado cerca de la puerta de embarque D58, un sector por el que circulan numerosos pasajeros.
El espacio fue diseñado para garantizar su bienestar y dispone de ventilación, agua y estructuras para que puedan trepar y descansar. Al estar separado de la zona de circulación mediante cristales, los viajeros pueden ver a los gatos, fotografiarlos e incluso interactuar con ellos mientras esperan para abordar sus vuelos.

La iniciativa convirtió a los animales en una de las curiosidades del aeropuerto y también en una presencia habitual para los empleados.
Los gatos patrullan las instalaciones para detectar ratas
Pero la historia no termina en el refugio. Cada mañana, un empleado acompaña a los dos gatos adultos durante breves recorridos por sectores específicos del aeropuerto.
Las patrullas incluyen zonas como las cintas de equipaje, las cocinas de la cafetería y los almacenes, espacios donde la aparición de roedores puede representar un problema especialmente sensible debido a las exigencias de higiene y seguridad.

Desde la adopción de los gatos, el aeropuerto no registró nuevos episodios de infestación, según la información difundida sobre la iniciativa. Como consecuencia, también pudo reducir el uso de rodenticidas de fuerte olor.
De todos modos, el control profesional de plagas continúa siendo fundamental en un aeropuerto, donde las condiciones sanitarias requieren protocolos específicos. La presencia de los felinos funciona así como un complemento dentro de una estrategia más amplia.
De gatos abandonados a protagonistas del aeropuerto
La historia de Sangbiao, Cuihua y Cuiguo muestra cómo una situación que inicialmente podía parecer un problema terminó transformándose en una iniciativa de convivencia y cuidado animal.

Los gatos pasaron de sobrevivir en las inmediaciones de una obra a tener un hogar protegido, atención veterinaria y una función dentro del aeropuerto. Además, su particular rutina despertó la simpatía de pasajeros y trabajadores, que ahora pueden observarlos durante su paso por la terminal.
Así, los tres gatos callejeros encontraron en el aeropuerto algo más que comida y refugio: un hogar y un inesperado “trabajo” como parte del control de roedores.
















