
Un video de una cámara de seguridad se volvió viral y generó fuerte indignación en las redes sociales al mostrar a un adolescente, con uniforme de un colegio privado, agrediendo a un gato en plena calle.
El aberrante hecho tuvo lugar en Temperley, precisamente en la calle Florencio Varela. Las imágenes muestran cómo el joven se agachó, acarició al animal y, acto seguido, le pisó la cabeza con fuerza, para luego alejarse caminando como si nada.
Por suerte, el felino logró huir. Según trascendió, el propietario del animal informó que no presenta heridas graves y que, por precaución, permanecerá dentro de la vivienda tras recibir atención veterinaria. Por su parte, vecinos de la zona exigieron que los padres del menor se hagan cargo y pidieron identificar el establecimiento educativo a partir del uniforme.
La gata, identificada como “Mami”, vive hace unos siete años en el barrio y los vecinos sostuvieron que es tranquila, que siempre la ven por la zona y que le gusta descansar en las veredas los días de sol.
El comunicado del colegio al que asiste el adolescente
Tras el ataque contra la gata, desde el colegio San Francisco Javier de Temperley, al que concurre el adolescente, compartieron un contundente comunicado bajo el título “Educar también es enseñar a cuidar y respetar toda forma de vida”.
“Los animales sienten, sufren y necesitan de nuestro cuidado. La violencia hacia ellos no puede ser naturalizada ni considerada un juego”, señala el texto oficial.
Y añade sobre la agresión: “Desde nuestro Colegio aborrecemos y rechazamos toda forma de maltrato y violencia hacia los animales. Creemos que educar también implica desarrollar empatía, respeto y responsabilidad hacia todo ser vivo”.

“Porque una sociedad más humana se construye aprendiendo a cuidar, respetar y proteger a quienes no pueden defenderse”, cierra el comunicado.
¿Qué consecuencia legal podría sufrir el agresor en Temperley?
En Argentina, el maltrato y la crueldad contra los animales constituyen un delito regulado por la Ley 14.346. La norma contempla penas de 15 días a un año de prisión para quienes lastimen intencionalmente, torturen, mutilen sin justificación, abandonen o provoquen sufrimientos innecesarios a un animal.
Cuando el responsable es menor de edad, las consecuencias dependen de su edad y del régimen penal juvenil vigente al momento del hecho. Desde el 5 de septiembre de 2026, la Ley 27.801 permitirá responsabilizar penalmente a adolescentes de entre 14 y 17 años por delitos contemplados en leyes especiales, como el maltrato animal.
Según las circunstancias, la Justicia podrá disponer medidas educativas y proporcionales, entre ellas:
- Amonestación judicial.
- Servicios comunitarios.
- Reparación integral del daño.
- Prohibición de acercamiento.
- Restricción para concurrir a ciertos lugares.
- Intervención de organismos de protección de derechos.
Asimismo, los padres pueden responder civilmente por los daños causados por los hijos que se encuentren bajo su responsabilidad parental y convivan con ellos. Esto puede incluir gastos veterinarios y otras reparaciones económicas.




















