Luego de hacer un asado o simplemente usar brasas para calentar el hogar, la ceniza de la leña suele terminar en la basura. Sin embargo, pocos saben que existe un truco milenario que puede usarse para nutrir las plantas del huerto: rociar las cenizas en la tierra.
Este truco fue difundido por la abuelita Ofelia, popularmente conocida en su cuenta de Instagram como una fanática de las plantas y de la botánica en general. La propuesta consiste en tamizar la ceniza para quedarse únicamente con el polvo más fino y utilizarlo sobre las plantas. “Si les colocamos ceniza de leña o de carbón a nuestras plantas del huerto, con esto vamos a eliminar hongos y plagas que nuestro huerto tenga”, explicó.
Cómo preparar la ceniza para colocar en las plantas
Antes de aplicarla, la abuelita Ofelia recomienda colar la ceniza. De esta manera se eliminan los restos más grandes de carbón y se obtiene un polvo más fino y fácil de distribuir. “Me pongo a colar la ceniza, sacando solo lo que necesito para colocarlo. De esta manera trato la manera de utilizar solo el polvo”, explicó.
Una vez tamizada, se puede esparcir una pequeña cantidad alrededor de las plantas. Ofelia señala que, al tratarse de ceniza de leña en polvo, puede colocarse durante cualquier momento del día. Su recomendación es repetir la aplicación cada 15 días. “Esto nos ayudará a que se mantengan así de verdes y sigan creciendo así de hermosas”, aseguró.
Qué tipo de ceniza se puede usar para nutrir las plantas del huerto
No cualquier ceniza sirve para el jardín. Para este tipo de uso conviene utilizar únicamente ceniza proveniente de madera natural o carbón sin aditivos, completamente fría y seca. Por ejemplo, es recomendable utilizar restos que no tengan carbón o que contengan acelerantes, cenizas de madera pintada o barnizada. Además, no se pueden usar materiales que hayan sido quemados junto con plásticos, papeles con tintas u otros productos.
Por otro lado, la ceniza es un material alcalino y puede modificar el pH del suelo. Por eso, debe utilizarse en cantidades moderadas y no aplicarse indiscriminadamente sobre todas las plantas.
La propuesta de la abuelita Ofelia es una alternativa sencilla para aprovechar un residuo habitual de la leña, pero siempre teniendo en cuenta el tipo de planta y las características del suelo.




















