
El inicio de octubre y el aumento de las temperaturas marcaron el momento ideal para renovar la huerta y sumar hierbas aromáticas que se adaptan tanto a la tierra como a macetas.
Entre las opciones más elegidas, tres hierbas se destacaron por su rápido crecimiento y su versatilidad en la cocina: menta, orégano y ciboulette.
El inicio de octubre y el aumento de las temperaturas marcaron el momento ideal para renovar la huerta y sumar hierbas aromáticas que se adaptan tanto a la tierra como a macetas.
Entre las opciones más elegidas, tres hierbas se destacaron por su rápido crecimiento y su versatilidad en la cocina: menta, orégano y ciboulette.
Menta: ideal para macetas y recetas frescas
La menta se volvió una de las alternativas más prácticas para tener en casa. Su desarrollo es veloz y se adapta perfectamente al cultivo en macetas, siempre que cuente con un sustrato húmedo y buena luz, aunque también tolera algo de sombra.
Sus hojas resultaron clave para preparar infusiones, limonadas, postres, ensaladas y aderezos. Por su tendencia a expandirse, lo más recomendable fue destinarle una maceta propia para evitar que invada otros cultivos.

Orégano: resistente y protagonista de la cocina argentina
El orégano fue otra de las aromáticas que se incorporaron a la huerta en primavera. Es una planta resistente, que necesita un lugar luminoso y un suelo con buen drenaje. Una vez que se estableció, solo requirió riegos moderados.
En la cocina argentina, sus hojas se usaron para condimentar pizzas, carnes, salsas, verduras y guisos. Además, es una especie que puede mantenerse productiva durante varias temporadas.

Ciboulette: la opción perfecta para espacios chicos
La ciboulette completó la selección, ideal para quienes cuentan con poco espacio. Se cultiva fácilmente en macetas y sus hojas frescas aportan un sabor suave, similar al de la cebolla, a huevos, purés, ensaladas, quesos crema, tartas y salsas.
Al cosechar sus hojas de manera regular, la planta siguió generando nuevos brotes, lo que permitió disfrutar de su sabor durante toda la temporada.

Cuidados básicos para que crezcan sanas
Las tres aromáticas compartieron algunos cuidados esenciales: macetas con buen drenaje, sustrato fértil y evitar el exceso de agua acumulada. Si bien la cantidad de luz varió según la especie, la mayoría necesitó varias horas de buena iluminación para desarrollarse correctamente.


















