
En medio de los edificios modernos, las oficinas y los restaurantes sofisticados de Puerto Madero, existe un rincón que conserva algo de las tradicionales parrillas de pueblo. Se trata de Villegas Resto, un restaurante en el que la carne ocupa el centro de la mesa, pero donde la experiencia también se apoya en la atención cercana, los platos abundantes y una historia familiar atravesada por el oficio ganadero.
El restaurante funciona en Avenida Alicia Moreau de Justo 1050, frente a uno de los paseos más concurridos del barrio porteño. Aunque su ubicación lo coloca dentro de uno de los circuitos gastronómicos más exclusivos de Buenos Aires, su propuesta busca recuperar la calidez de esos establecimientos del interior en los que el comensal se siente atendido sin apuros.
De una carnicería familiar a una parrilla de Puerto Madero
La historia de Villegas Resto comenzó mucho antes de la apertura de sus puertas. Su fundador, Oscar Protto, nació en Villaguay, provincia de Entre Ríos, y desde muy joven acompañó a su padre en la carnicería familiar. Ese contacto temprano con los cortes, la selección de los animales y la atención al público terminó convirtiéndose en una trayectoria profesional dentro del sector.

Con el paso de los años, Protto llegó a administrar más de 80 carnicerías y dos frigoríficos. También trabajó como matarife y operador en el antiguo Mercado de Hacienda de Buenos Aires. Esa experiencia permitió que, al momento de crear el restaurante, el conocimiento de la carne no fuera solamente un concepto comercial, sino el resultado de décadas vinculadas con el producto.
Finalmente, Villegas Resto abrió en 2009 como un emprendimiento familiar. En 2014 atravesó un proceso de renovación de marca y, cuatro años después, en 2018, realizó una remodelación integral que fortaleció su presencia dentro de la escena gastronómica de Puerto Madero.
La picaña, el corte que se lleva todas las miradas
La carta tiene numerosos clásicos argentinos, pero uno de los cortes que mejor representa la propuesta es el bife de picaña. Reconocible por su cobertura de grasa, que ayuda a conservar los jugos durante la cocción, puede convertirse en una elección ideal para quienes buscan una carne sabrosa, tierna y con una personalidad diferente al tradicional bife de chorizo.

La parrilla también ofrece ojo de bife, vacío, asado de tira, bife de cuadril, entraña de lomo y alternativas de mayor tamaño para compartir, como tomahawk, porterhouse y mustang steak. La selección se concentra en carnes de novillo y animales jóvenes, con controles de origen y trazabilidad.
Las porciones generosas acompañan el espíritu campero del lugar. Esto permite pedir diferentes cortes y guarniciones al centro para compartir, una costumbre profundamente asociada con el asado argentino y con las reuniones familiares de fin de semana.
Mucho más que carne a la parrilla
Aunque los cortes vacunos son los protagonistas, el menú no se limita a ellos. Entre las entradas aparecen opciones como mollejas crocantes, provoleta completa, chorizo con parmesano y morrón, riñones y chinchulines. También hay propuestas más contemporáneas, como milhojas de papas con guacamole y langostinos grillados, burratina con salmón ahumado o arancini de ternera.

Las guarniciones se alejan de la fórmula básica de papas fritas y ensalada. La carta incorpora papas rústicas gratinadas con hierbas, cabutia asada con miel y queso azul, espárragos con crema de brie, vegetales asados y coliflor marinado con leche de coco, curry y jengibre.
Además, existen alternativas de pescado, cerdo, pastas caseras, ensaladas y milanesas. El restaurante contempla opciones vegetarianas, veganas, sin TACC y un menú infantil, una variedad que facilita la visita de grupos grandes en los que no todos quieren comer carne.
Una cava con 1.600 botellas y vista al río
Otro de los atractivos es su cava refrigerada, con capacidad para 1.600 botellas y una selección cercana a las 300 etiquetas de bodegas argentinas. La carta de vinos está curada por una sommelier y propone recorrer distintas regiones vitivinícolas del país a través de copas y botellas.

El salón es amplio, sobrio y está dividido en distintos sectores. También dispone de espacios al aire libre, vista directa al río y servicio de valet parking, comodidades que lo convierten en una alternativa atractiva tanto para un almuerzo de trabajo como para una cena familiar o una celebración.
A esto se suma uno de los aspectos más destacados por quienes visitan el lugar: la atención del personal. El servicio busca acompañar al comensal en la elección del punto de cocción, los acompañamientos y el vino, sin perder esa cercanía característica de una parrilla tradicional. En plataformas gastronómicas, el restaurante aparece valorado por su ambiente hogareño, el trato del equipo y la relación entre precio y producto.
Cuánto cuesta comer en Villegas Resto
Para quienes prefieren conocer el valor antes de reservar, el restaurante cuenta con diferentes menús fijos. Según precios publicados durante 2026, al mediodía se puede elegir un menú ejecutivo por $33.000 sin entrada o por $38.000 con entrada.

Durante toda la jornada está disponible el menú fijo Puerto Madero por $60.000, mientras que el Menú Aniversario tiene un valor de $70.000. Las cifras pueden cambiar por inflación, temporada o modificaciones en la carta, por lo que resulta recomendable consultar los valores actualizados antes de asistir.
Dirección y horarios de Villegas Resto
- Dirección: Avenida Alicia Moreau de Justo 1050, Puerto Madero, Ciudad de Buenos Aires.
- Horarios: lunes a jueves y domingos, de 12 a 00; viernes y sábados, de 12 a 01.
- Teléfono: 011 4343-0108.
- Instagram: @villegasresto.
Con el bife de picaña como una de las grandes estrellas, carnes cuidadosamente seleccionadas y platos pensados para llegar al centro de la mesa, Villegas Resto consigue construir una identidad propia. Es una parrilla de Puerto Madero, sí, pero con el trato amable, la abundancia y el respeto por el producto que todavía remiten a aquellos restaurantes de pueblo donde comer bien es una ceremonia.




















