
Octubre es uno de los meses más favorables para reproducir la lengua de suegra, especialmente en el hemisferio sur, donde la primavera impulsa el crecimiento de raíces y nuevos brotes.
Sin embargo, para multiplicar esta planta no alcanza con separar sus hojas al azar. El verdadero secreto está debajo del sustrato, en una estructura conocida como rizoma.
“Tengan en cuenta que no es cortar por cortar, sino dividir y que en cada parte nos quede rizoma y raíz”, explican los especialistas en jardinería. Esta recomendación resulta fundamental para evitar daños y conseguir que cada nueva planta pueda desarrollarse correctamente.
Por qué octubre es ideal para reproducir la lengua de suegra
La lengua de suegra, conocida también como sansevieria, entra en una etapa de mayor actividad durante la primavera. El aumento de las temperaturas y de las horas de luz puede favorecer su recuperación después de una división.

Este procedimiento es especialmente recomendable cuando la planta:
- Tiene la maceta demasiado llena.
- Presenta varios grupos de hojas.
- Produjo nuevos hijuelos.
- Necesita un cambio de recipiente.
- Tiene raíces que salen por los orificios de drenaje.
Aunque es una especie resistente, la división debe realizarse con cuidado. El objetivo no es obtener muchas plantas pequeñas, sino conseguir secciones saludables que puedan sobrevivir por sí mismas.
Qué es el rizoma de la lengua de suegra
El rizoma es una estructura gruesa que crece debajo de la tierra y conecta los diferentes grupos de hojas. De esta parte nacen tanto las raíces como los nuevos brotes.
Por eso, cada división debe conservar hojas, raíces y una porción de rizoma. Si se separan únicamente las hojas, la nueva planta podría tener dificultades para recuperarse o directamente no prosperar.
Antes de hacer cualquier corte, es necesario retirar parte del sustrato y observar cómo están conectados los distintos sectores. No todas las hojas visibles corresponden a plantas independientes.
Cómo dividir una lengua de suegra paso a paso
Para comenzar se necesita una herramienta limpia y afilada, macetas con agujeros y un sustrato que permita eliminar rápidamente el exceso de agua.
El procedimiento es sencillo:
- Retirar la planta de la maceta con movimientos suaves.
- Quitar parte de la tierra para dejar visibles las raíces y los rizomas.
- Identificar los grupos naturales de hojas que ya tengan raíces propias.
- Separarlos con las manos o efectuar un corte limpio sobre el rizoma.
- Revisar que cada parte tenga rizoma, raíces firmes y hojas saludables.
- Colocar las divisiones en macetas individuales.
- Ubicarlas en un lugar con abundante luz indirecta.

La planta debe quedar aproximadamente a la misma profundidad que tenía antes. No conviene enterrar demasiado la base de las hojas, ya que la humedad acumulada en esa zona puede provocar deterioro.
El error que puede arruinar la reproducción
El error más frecuente consiste en realizar cortes sin mirar qué ocurre debajo del sustrato. Desde arriba, la planta puede parecer formada por varios ejemplares independientes, aunque todos estén unidos por un mismo rizoma.
También es habitual regar inmediatamente y en abundancia. La lengua de suegra almacena agua en sus hojas y tolera mejor una breve falta de riego que el exceso de humedad.
Después de la división, debe utilizarse un sustrato aireado y una maceta con buen drenaje. Antes de volver a regar, es indispensable comprobar que la tierra se encuentre seca.
Cómo saber si la división fue exitosa
Durante las primeras semanas, la planta puede no mostrar cambios importantes. Esto es normal: primero deberá adaptarse a la maceta y recuperar su sistema de raíces.
Una lengua de suegra saludable mantendrá sus hojas firmes, verdes y erguidas. La aparición de un nuevo brote cerca de la base será la señal más clara de que el rizoma continúa activo.
En cambio, una base blanda, hojas amarillas o un olor desagradable pueden indicar un problema de humedad. En ese caso, será necesario suspender el riego y revisar las raíces.
La regla fundamental para no dañar la planta
Reproducir una lengua de suegra en octubre puede ser fácil, siempre que se respete su estructura natural. Cada sección debe funcionar como una planta completa, con hojas, rizoma y raíces.
Por eso, la recomendación más importante es clara: “No es cortar por cortar, sino dividir y que en cada parte nos quede rizoma y raíz”.
Aplicar este criterio permite multiplicar la lengua de suegra, aliviar una maceta saturada y obtener nuevos ejemplares sin debilitar innecesariamente la planta madre.




















