
En un esfuerzo monumental por restaurar el ecosistema, más de 20.000 árboles nativos fueron trasladados al Parque Provincial El Turbio, en Chubut, Argentina, en abril de 2026. Este proyecto de reforestación, liderado por la Secretaría de Bosques de Chubut, la Fundación Vida Silvestre Argentina y el programa Reforestarg, busca recuperar 20 hectáreas afectadas por incendios.
La Fundación Vida Silvestre señala que el área de plantación, cerca de Lago Puelo en el sector del arroyo El Jara, es crucial para conservar el bosque andino patagónico. En 2015, un devastador incendio dañó 7000 hectáreas del parque. Diez años después, volvió a repetirse y, en este caso, arrasó más de 3100 hectáreas. Estos eventos resaltan la vulnerabilidad de la región y la necesidad urgente de acciones para mitigar sus efectos.

Los desafíos y la logística del proyecto
Iniciada cuatro meses después del último incendio, esta plantación es parte de un plan de 30 años, ProCLIM-AR, para restaurar 42.000 hectáreas en zonas como Lago Puelo, El Turbio y Cholila. Este proyecto busca no solo reforestar, sino también establecer un modelo de gestión sostenible. El equipo técnico recorrió 150 kilómetros desde Esquel hasta Lago Puelo, enfrentando un arduo viaje en lancha, tractor y a caballo, demostrando su compromiso.
Los plantines de coihues (Nothofagus dombeyi), cultivados en el vivero provincial Lemu, fueron transportados por el Servicio Provincial de Manejo del Fuego y volaron en helicóptero desde El Hoyo a su destino final. Este sistema logístico asegura que los plantines lleguen en condiciones óptimas para maximizar su supervivencia y crecimiento.
Durante diez días, locales y expertos distribuyeron los árboles en pequeños grupos para imitar la regeneración natural del bosque. Este método favorece la integración de los árboles al entorno y preserva la estructura ecológica. Los troncos carbonizados y arbustos restantes protegen a los jóvenes coihues del viento y la radiación solar.
El especialista Ariel Medina afirma que esta reforestación es esencial para revitalizar la biodiversidad, proteger los recursos hídricos y restaurar el paisaje. Al reintroducir especies nativas, se espera una recuperación en la fauna local, que depende de estos árboles para alimento y refugio.

Los planes futuros y la colaboración internacional
Para septiembre y octubre, la Secretaría de Bosques planea sembrar 109.100 árboles adicionales en 127 hectáreas, incluyendo áreas en Lago Epuyén y Río Turbio. La continuidad del proyecto depende de las condiciones climáticas y el apoyo de las comunidades locales.
El proyecto ProCLIM-AR, una colaboración entre Argentina y Alemania, proporciona financiamiento y apoyo operativo. Esta cooperación internacional permite el intercambio de conocimientos y fortalece lazos entre países para enfrentar desafíos ambientales globales. Abel Nievas, secretario de Bosques de Chubut, considera que cada árbol plantado es una inversión estratégica para el futuro regional.
La importancia de estos esfuerzos es enfatizada por la FAO, que advierte sobre el costo de no restaurar los bosques degradados. La reforestación no solo combate la pérdida de biodiversidad, sino que también ayuda a combatir el cambio climático al actuar como sumideros de carbono.

Las cifras exactas de supervivencia de los coihues aún no están disponibles, pero la Secretaría de Bosques planea monitorear su crecimiento para ajustar estrategias futuras en esta campaña de recuperación forestal. Este monitoreo será crucial para aprender y optimizar métodos en futuros proyectos de reforestación.




















