
Moria Casán no solo hizo temporada en Mar del Plata: construyó allí una parte fundamental de su mito. La relación entre“La One” y La Feliz mezcla teatro, verano, escándalo, memoria popular y una ciudad que durante décadas fue el gran escenario del espectáculo argentino.
Nacida como Ana María Casanova, Moria atravesó todos los formatos: revista, cine, televisión, conducción, teatro dramático y cultura pop. Pero muchos de sus momentos más recordados tuvieron un punto en común: Mar del Plata como lugar de estreno, consagración o despedida.
El mar que marcó a Moria Casán
Para Moria, Mar del Plata siempre fue más que un destino turístico. En distintas ocasiones recordó que allí conoció el mar y lo definió como algo“amniótico”, una imagen muy propia de su universo: intensa, teatral y emocional. Incluso llegó a describir a la ciudad como“un gran útero”, un lugar de nacimiento artístico y personal.
Esa conexión tiene sentido. Durante décadas, La Feliz fue una verdadera vidriera nacional: allí se probaban obras, se medían éxitos y se encendían las marquesinas que después podían conquistar Buenos Aires.
“Brujas”, el fenómeno que nació en Mar del Plata
Si hay una obra que une para siempre a Moria Casán con Mar del Plata, esa es“Brujas”. El espectáculo debutó en enero de 1991 en el Teatro Atlas, en Luro y Corrientes, con un elenco integrado por Moria Casán, Nora Cárpena, Graciela Dufau, Thelma Biral y Susana Campos.

La obra se transformó en un fenómeno teatral argentino. Con humor, drama y secretos entre mujeres,“Brujas” marcó generaciones y volvió varias veces a la cartelera marplatense. Su despedida definitiva también tuvo lugar en la ciudad donde había nacido, después de 34 años de vigencia.
Para Moria, no fue una obra más. Ella misma aseguró que“Brujas interpela nuestras vidas”, porque el paso del tiempo también atravesó a sus protagonistas, a sus familias y al público que la siguió durante décadas.
Playa Franka, el costado más audaz de “La One”
Pero la historia de Moria en la Costa Atlántica no se escribió solo sobre un escenario. También ocurrió frente al mar, con Playa Franka, el balneario naturista que impulsó en los años 90 cerca de Mar del Plata.

Ubicada en Playa Dorada, partido de Mar Chiquita, a pocos minutos de La Feliz, Franka fue inaugurada en enero de 1994 junto a su entonces esposo Luis Vadalá. La idea era llevar a la Argentina una experiencia vinculada al naturismo y al topless, inspirada en costumbres europeas.
El ritual más recordado fue el famoso“corte de corpiños”, una acción mediática que Moria definió como“un acto de libertad”. La playa funcionó durante años como símbolo de transgresión, debate y marketing puro al estilo Casán.
Aunque el proyecto cerró tiempo después, Playa Franka quedó en la memoria popular como una postal noventosa y otro capítulo clave del vínculo entre Moria y Mar del Plata.
La huella de Moria en la Vereda de las Estrellas
La relación de Moria con la ciudad también quedó marcada en el suelo. En 2018, Canal 26 recordó una publicación de la diva junto a una baldosa del Hermitage, donde estaban sus manos y el año 1986. Con su estilo inconfundible, celebró que esa marca todavía siguiera allí.

Ese gesto resume algo más grande: Moria no fue una visitante ocasional de Mar del Plata. Fue parte de su historia teatral, mediática y cultural.
Mar del Plata, la ciudad donde los artistas se vuelven mito
La Feliz recibió a figuras enormes como Susana Giménez, Ricardo Darín, Pepe Soriano, Niní Marshall, Alfredo Alcón, Norma Aleandro, Sandrini y Les Luthiers, entre muchos otros. En ese mapa de estrellas, Moria ocupó un lugar propio: el de una artista capaz de convertir cada aparición en escena.
Teatro, playa, escándalo, frases memorables y una personalidad imposible de imitar. Todo eso explica por qué Moria Casán sigue vigente y por qué Mar del Plata aparece una y otra vez en su biografía.




















