
Las autoridades de la Secretaría de Trabajo encabezan este martes 16 de junio una audiencia clave para retomar las discusiones salariales con la Unión Tranviaria Automotor (UTA). Los funcionarios proyectan un escenario de tensión con el sindicato de los choferes de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires y el Gobierno buscará estirar los plazos legales para evitar un desembolso inmediato de subsidios o una nueva suba de tarifas.
La conducción del gremio alertó sobre la finalización de la tregua social que las partes habían pactado en el mes de enero durante el último esquema de recomposición de los haberes. Los representantes sindicales exigen una actualización de los ingresos en base a la inflación acumulada del segundo trimestre y es por eso que el encuentro de este martes nacerá sin chances de acuerdo ante la decisión patronal de fijar una propuesta de incremento equivalente al 0%.
El secretario de Transporte, Mariano Plencovich, mantuvo una reunión previa con las cámaras empresarias del sector para coordinar la postura del Gobierno frente a los reclamos gremiales. La directiva del Ministerio de Economía consiste en dilatar las negociaciones hasta las últimas instancias administrativas con el objetivo de ganar tiempo en las planificaciones fiscales.
Por el momento, no está determinado que haya paro de colectivos en el AMBA, aunque este tipo de decisiones importantes estarán sujetas a los avances de la negociación entre las partes en medio de la reapertura de paritarias, motivo por el cual las próximas semanas serán claves.
Los ejes de la postura del Gobierno ante el conflicto con la UTA
- El mensaje oficial: “No vamos a intervenir hasta la última instancia. No tenemos apuro en absoluto”, les transmitieron las autoridades de Transporte a las empresas del sector.
- El freno de Caputo: el ministro de Economía rechazó ampliar las partidas de subsidios por el déficit fiscal o convalidar subas de boletos por su inmediato traslado a la inflación.
- El cálculo de los plazos: el Gobierno prevé entre cinco y seis audiencias fallidas antes de que el dictado de la conciliación obligatoria abra una ventana de 15 días hábiles de tregua forzada.
- Impacto en los usuarios: el cronograma de protestas mantendrá en vilo a los pasajeros del AMBA, quienes ya asimilaron un esquema previo de recorte de frecuencias.
Los ingresos básicos de los choferes de colectivos permanecen congelados desde el pasado mes de abril en un piso técnico de $1.574.000 mensuales. La falta de actualización de las partidas presupuestarias por parte del Ejecutivo restringe el margen de maniobra de las compañías privadas para proponer mejoras salariales en el corto plazo.
Las voces y los números detrás de la negociación paritaria de la UTA con el Gobierno
“Nosotros desde el sector empresario podemos ofertar o proponer aumento en base a los fondos de más que tengamos. Si no hay guita de más, que es lo que viene pasando hace años, no podemos ofrecer lo que no se tiene”, reveló un asistente a las reuniones a El Destape.
“De acá a mediados de julio van a ser fuego de artificio ellos piden nosotros no tenemos qué ofrecer”, reconoció un intermediario directo del conflicto.
El sueldo de los colectiveros venía de registrar actualizaciones graduales que totalizaron una suba del 4% distribuida en tres tramos consecutivos. Mientras tanto, la Secretaría de Transporte avanza de forma paralela en una modificación integral del régimen de subsidios que incluirá alteraciones en los recorridos de las líneas.
















