La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) alertó que el transporte urbano y suburbano del interior del país se encuentra en una situación límite. Debido a los atrasos en las transferencias de fondos por parte de la Nación y las provincias, sumado al impacto de los costos operativos y el conflicto salarial por el aguinaldo con la UTA, la entidad advirtió que el servicio podría sufrir severas restricciones o cancelaciones a partir del lunes 22 de junio si no se destraban soluciones en las próximas horas.
El sistema de transporte de pasajeros en el interior afronta una encrucijada que amenaza de forma directa la movilidad de millones de usuarios. Desde la cámara empresarial sostuvieron que la sustentabilidad del sector padece un estrangulamiento financiero provocado por deudas acumuladas en los subsidios y demoras sistemáticas en el reintegro de las franquicias de la tarjeta SUBE que financian los descuentos vigentes para jubilados, beneficiarios de planes sociales y veteranos de Malvinas. “La idea es no perjudicar a los usuarios, pero hemos llegado a una situación límite. Así no se puede seguir”, advirtieron las autoridades de FATAP mediante un comunicado oficial.

Los tres focos de conflicto que enfrenta el sector del transporte en el interior del país
La crisis sectorial no solo golpea la regularidad de las frecuencias, sino que arrastra un fuerte deterioro en las condiciones laborales y de infraestructura en el período que va entre 2024 y 2026:
- Pérdida de empleo masiva: las estimaciones de las cámaras patronales dan cuenta de una caída de entre 9.000 y 11.000 puestos de trabajo vinculados a la actividad en todo el territorio nacional durante los últimos dos años.
- Precarización de la flota: la imposibilidad material de adquirir nuevas unidades obligó a las compañías a extender de manera forzosa la vida útil de los colectivos circulantes, una variable que afecta de forma directa la seguridad y calidad del servicio al usuario.
- Frente gremial abierto: en vísperas del vencimiento de las obligaciones semestrales, numerosas firmas del interior admiten serias dificultades financieras para abonar el medio aguinaldo de junio a los choferes nucleados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA), evaluando esquemas de pago en cuotas.
La entidad empresaria focaliza sus reclamos en la falta de un abordaje integral que compense el salto exponencial en los precios de los combustibles y el desfasaje de tarifas que consideran insuficientes para cubrir los costos de explotación reales. Con el reloj corriendo y un plazo de 72 horas antes de que venza la tregua operativa, el gremio supeditó la normalidad de los viajes del próximo lunes 22 a una respuesta urgente y efectiva por parte de las áreas de Transporte de las distintas jurisdicciones del país.















