El Gobierno buscará competir en las elecciones presidenciales del 2027 con la idea principal de dar batalla sin generar alianzas y presentando candidatos propios en 14 provincias tratándose de Córdoba, La Pampa, Formosa, Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Misiones. Sin embargo, no descartan un posible acuerdo con gobernadores y negociación distrito por distrito, sin ceder el control general del armado de La Libertad Avanza.
Por su parte, en otros 7 distritos prevé acuerdos de mayor volumen: Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Chaco, Mendoza, San Juan y San Luis. Además, aquellos consensos no son todos con gobernadores porque el caso de Buenos Aires, gobernada por Axel Kicillof, sería con el PRO, la UCR y aliados no peronistas para ordenar una oferta competitiva contra el kirchnerismo.

¿Cuál es la estrategia de acuerdos pre-electorales del oficialismo?
Las provincias de Entre Ríos y Chaco, gobernadas por Rogelio Frigerio y Leandro Zdero respectivamente, presentan un principio de acuerdo legislativo y electoral con el oficialismo. De allí que el buen vínculo puede convertirse en apoyos para las reformas presentadas en el Congreso.
El caso de Santa Fe es un fuerte buscado por el Gobierno y un posible acuerdo allí sería más que conveniente para la administración libertaria para fortalecer su presencia en la provincia y evitar una competencia que complique las negociaciones de gobernabilidad.
Por otra parte, Mendoza al mando de Alfredo Cornejo, es clave para un acuerdo con PASO ya digitado. San Juan y San Luis con Marcelo Orrego y Claudio Poggi a la cabeza, respectivamente, comprenden el mapa grande de entendimientos.
¿Cuáles son los otros frentes de debate que baraja el Gobierno?
La reforma electoral saldría antes del tratamiento del Presupuesto 2027 y el oficialismo la ve como un blindaje de la reelección de Milei a través de concesiones acotadas en la boleta nacional. “Perdés máximo siete diputados y te garantizás la reelección. Va a salir”, expresan desde Nación para TN.
Desde el oficialismo aclaran que el permiso a los candidatos a ser diputados dentro de la boleta de Milei no implica la renuncia a La Libertad Avanza por las gobernaciones. De hecho, es una herramienta que ofrece un lugar seguro de boleta nacional de Milei para los candidatos aliados al Congreso, sin entregarles el armado libertario en sus provincias ni resignar la marca de La Libertad Avanza.
En la Ciudad de Buenos Aires la idea principal del oficialismo era postular a Manuel Adorni, pero su salida alteró ese diseño y algunos sectores piensan en ubicar a Pilar Ramírez como candidata a vicejefa de Gobierno, mientras que otros proponen un candidato propio.
“Ponés a cualquiera y llega al balotaje. Estamos a tiro de quedarnos con la Ciudad”, expresó un sector del oficialismo para TN. Esta idea convive con otra más pragmática, que plantea negociar con el PRO para evitar la fragmentación del voto no peronista.
En otro frente se ubican las gobernaciones de Santiago del Estero y Corrientes que presentarán competencia legislativa en 2027 aunque no elegirán gobernador, así que los libertarios buscarán concentrarse en listas nacionales y el posible impacto de las colectoras.
¿Cuál es el debate vigente por la competitividad electoral?
Desde Balcarce 50 aseguran que no intentarán meterse en el armado provincial pero que sí continuarán trabajando sobre acuerdos reservados de competitividad con candidatos más o menos fuertes, visitas de Milei a las provincias, nivel de financiamiento, intensidad de campaña, volumen de militancia y tono discursivo frente al gobernador local.
La discusión de aquellos acuerdos data del 2025 y atravesó la interna entre Karina Milei y Santiago Caputo; ceder o no parte del armado para blindar la gestión. Aquella tensión sigue vigente aunque la “lapicera” la tienen Karina, Eduardo “Lule” Menem y Martín Menem.

Por su parte, el entorno de Santiago Caputo afirma que no tendrán incidencia directa en la confección electoral del 2027 y que concentrarán su rol en estrategia, discurso y campaña electoral.


















