
El oficialismo pone en marcha una nueva etapa electoral menos disruptiva y más dependiente a acuerdos políticos con la jura de Diego Santilli, hombre proveniente del macrismo más puro, como jefe de Gabinete. A partir de ahora, la estrategia del hombre del PRO se vincula principalmente con los acuerdos con gobernadores, reformas en el Congreso y resultados en materia de economía y seguridad.
Distintos sectores del oficialismo le comentaron a TN que el “proyecto original ya murió” y que se dará un reordenamiento general de la campaña con menos foco en la “batalla contra la casta” y mayor foco en la búsqueda de la estabilidad macroeconómica, financiera y de seguridad.

¿Cuáles son los principales cambios en el Gobierno de cara a las elecciones?
El Gobierno trasladará el foco puesto hasta el momento en quitarle privilegios a los políticos hacia la defensa del orden fiscal, la baja de la inflación, el control del gasto público, la seguridad y la gobernabilidad. En este sentido, el nuevo encuadre se ve estrechamente vinculado a estrategias previas del macrismo en una especie de alineamiento con el propio Mauricio Macri que el gobierno niega y marca una forma de campaña asentada en previsibilidad, administración de logros y promesa de continuidad.
El objetivo principal del oficialismo es llegar al 2027 con un mensaje menos fundacional y más asociado a la preservación de resultados, así como también prevén un eventual segundo mandato como una etapa más expansiva en términos económicos. Si la inflación coincide con niveles internacionales y se sostiene el orden fiscal y monetario, la campaña se apoyaría en inversiones, créditos, crecimiento y la apertura de sectores. “La primera etapa fue ordenar. La segunda tiene que ser expandir”, afirman desde Nación para TN.

En este sentido, la presencia de gobernadores y dirigentes del PRO en la jura de Santilli fue leída en el Gobierno como parte de esa transición entre etapas. El nuevo jefe de Gabinete asumió en una ceremonia junto a Karina Milei, Santiago Caputo, Eduardo “Lule” Menem, Martín Menem y Manuel Adorni. Buscaron así convivencia interna y una apertura hacia los sectores que el oficialismo necesita para sostener las reformas.
Desde la Rosada afirman que la caída de Espert y Adorni obligó a pensar en estos cambios clave, así como también la centralidad de Bullrich en el Congreso y los recientes acuerdos con gobernadores llevaron a una dependencia del oficialismo ante aquellos dirigentes que en campaña prometían combatir.
¿Cuáles son las valoraciones sobre el nuevo vocero presidencial?
Desde el Ejecutivo le afirmaron a TN que buscan mantener una línea económica, en el mismo sentido en el que asumió Adrián Ravier como vocero presidencial. Por eso mismo, no presentó anuncios de otra índole y se centró en defender el programa económico, la baja de la inflación, las reformas y los datos de gestión.
Ravier está aprobado, según fuentes del Gobierno, y destacaron sus diferencias con Adorni al presentar una nueva escenografía, el uso de filminas y el tono más técnico que marcaron así una diferencia visual y discursiva con el anterior vocero. Desde la Rosada buscan que “se vea y escuche diferente”, con menos confrontación con la prensa y mayor énfasis en argumentos económicos.

El principal cambio con el esquema anterior es la priorización de la sanción de reformas del Congreso y la negociación con gobernadores, legisladores y dirigentes territoriales por parte de Santilli, quien asumió con el objetivo de fomentar el vínculo con los aliados, reordenar la agenda parlamentaria y sostener acuerdos que le permitan aprobar proyectos antes de marzo tales como el Súper RIGI, la reforma electoral, los pliegos judiciales, ludopatía, entre otros.
¿Cuáles son los cambios en la estrategia de la Ciudad de Buenos Aires?
Desde Balcarce 50 se encuentran más cerca de abrir una negociación en la Ciudad de Buenos Aires y de ordenar el vínculo con Patricia Bullrich que hace unas semanas cuando la idea principal era hacer que la senadora compita por la Ciudad para contenerla territorialmente.
“Vamos a tener que arreglar con Patricia. Internamente todos lo saben”, expresan desde Nación para TN luego de que haya acumulado poder de negociación desde su rol en el Senado, por su autonomía frente al caso Adorni y por la necesidad del Gobierno de evitar nuevas fracturas con aliados. Así, el oficialismo busca tenerla en sus listas para la fórmula legislativa hacia 2027.
Cómo será el reordenamiento electoral del Gobierno en la antesala de las elecciones 2027
El Gobierno se reordena de cara a las elecciones y busca competir con el sello de La Libertad Avanza en la mayoría de las provincias aunque sin romper el diálogo con los aliados para lograr aprobar sus proyectos de ley. Desde el oficialismo aseguran que el armado electoral será parecido al del 2025 en el que se encuentra la búsqueda de competir sin acuerdo con el oficialismo local en la mayor parte del país y jugar más intensamente en los distritos con mayor cantidad de habitantes e infraestructura partidaria.

Karina Milei será una vez más quien articula los armados nacionales y provinciales junto a Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem, mientras que Santiago Caputo asesorará a Milei en términos electorales desde las sombras como acostumbra. De esta forma, los dos frentes más pesados del oficialismo buscan evitar generar disputa.
En este sentido, las Fuerzas del Cielo buscan controlar áreas clave del Estado y continuar influyendo en la conversación pública tales como en la SIDE, el ARCA, Economía, Salud y otras estructuras de Gobierno. “Van a poner a sus candidatos, pero la campaña la vamos a hacer y ganar igual”, expresan desde el oficialismo a TN.

















