
En un marcado giro respecto de la estrategia que predominó durante la primera etapa de la gestión de Javier Milei, la Casa Rosada comenzó a exhibir una vocación acuerdista que hasta hace pocos meses parecía ajena al ADN político libertario. Con el foco puesto en garantizar gobernabilidad durante la segunda mitad del mandato y construir una plataforma competitiva para 2027, el oficialismo destaca el vínculo consolidado con al menos 13 provincias y la Ciudad de Buenos Aires, con las que proyecta distintos niveles de entendimiento político.
Los acuerdos que analiza el Gobierno exceden el plano estrictamente electoral. En Balcarce 50 aseguran que las conversaciones incluyen también entendimientos legislativos, considerados una pieza central para sostener el programa de reformas impulsado por el Ejecutivo. La meta es articular una red de gobernadores aliados que permita fortalecer la capacidad de negociación del oficialismo en el Congreso y, al mismo tiempo, sentar las bases de una construcción política más amplia para los próximos años.
Acuerdos con gobernadores: las 13 provincias que aparecen en el radar libertario
Dentro de ese esquema, el Gobierno identifica como interlocutores privilegiados a los mandatarios de: Catamarca, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Salta, San Luis, Santa Cruz, Santa Fe y Tucumán. A ese listado se suma la Ciudad de Buenos Aires, con la que la administración nacional busca mantener una relación de cooperación tanto en términos de gestión como de estrategia política.
Aunque en La Libertad Avanza (LLA) sostienen que los entendimientos electorales se definirán “provincia por provincia”, reconocen que existe una coincidencia de fondo con varios gobernadores que acompañaron iniciativas clave del Poder Ejecutivo y comparten aspectos centrales del programa económico impulsado por Milei.
Esa sintonía, destacan en la Casa Rosada, constituye el punto de partida para profundizar los vínculos durante los próximos meses y consolidar un esquema de cooperación que permita afrontar los desafíos políticos de la segunda mitad del mandato.
La estrategia de Milei para conseguir respaldo legislativo y avanzar con las reformas
La planificación oficial para el segundo semestre se apoya sobre tres objetivos principales. El primero consiste en consolidar la hoja de ruta de reformas diseñada por el Ejecutivo. El segundo apunta a comenzar a delinear el escenario preelectoral de cara a 2027, con la expectativa de que Milei pueda aspirar a un segundo mandato consecutivo.
El tercer objetivo busca hacer coincidir esos dos procesos con los acuerdos construidos junto a los gobernadores. Para el oficialismo, la gobernabilidad y la estrategia electoral ya no aparecen como capítulos separados, sino como partes de una misma construcción política.

Los libertarios parecen haber llegado a una conclusión compartida: para garantizar la continuidad del proyecto de gobierno no alcanza únicamente con la voluntad reformista. También son necesarios votos en el Congreso y una red de aliados territoriales que aporte volumen político a las iniciativas oficiales.
Karina Milei cambia la estrategia y habilita acuerdos electorales con aliados provinciales
La nueva postura representa una diferencia significativa respecto de la estrategia desplegada durante 2025. En aquel momento, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, priorizaba el fortalecimiento y la expansión territorial del sello de LLA, con una lógica más orientada a competir en soledad.
Hoy, en cambio, dentro del Gobierno predominan posiciones más pragmáticas. Las principales espadas del oficialismo se muestran abiertas a cerrar acuerdos electorales conjuntos con sectores que acompañen el rumbo económico y legislativo de la administración nacional.

En paralelo, Karina Milei continúa ocupando un rol central en el armado territorial libertario. La funcionaria mantiene una agenda activa de recorridas por las provincias y tiene previsto profundizar el desembarco de La Libertad Avanza en el interior del país con vistas al proceso político que desembocará en las presidenciales.
Diego Santilli y la construcción de una nueva mayoría política rumbo a 2027
Uno de los factores que contribuyó a modificar la visión del oficialismo fue el respaldo que numerosos gobernadores brindaron al Poder Ejecutivo en votaciones sensibles dentro del Congreso. Ese comportamiento terminó por convencer a varios dirigentes libertarios que hasta hace poco rechazaban cualquier posibilidad de acuerdo con estructuras políticas provinciales.
En ese contexto, la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete aparece como un elemento clave para fortalecer el diálogo con las provincias y aceitar los canales de negociación con distintos actores territoriales.

Por primera vez desde la llegada de Milei al poder, la estrategia libertaria parece alejarse de la lógica de confrontación permanente y acercarse a un esquema orientado a construir mayorías. Una señal que revela hasta qué punto la necesidad de sostener la gestión empezó a imponerse sobre la pureza política y electoral que caracterizó los primeros meses de gobierno.














