
La Libertad Avanza trabajó hasta último momento para impedir que la oposición consiguiera los votos necesarios para abrir la sesión de este miércoles 9 de septiembre en la Cámara de Diputados. Sin embargo, ante la potencial reunión de los números necesarios, el oficialismo dio un giro en su postura y acompañará la apertura del recinto.
Con este cambio de estrategia, el Ejecutivo buscará participar de lleno en el debate parlamentario y defender su propia propuesta para abordar el endeudamiento de las familias, en una sesión especial impulsada inicialmente por la oposición que también intentará avanzar con la prórroga de la Ley de Emergencia en Discapacidad.
Durante la jornada, el jefe del bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, mantuvo intensas negociaciones con los bloques aliados en las oficinas de Martín Menem para intentar restarle apoyos al arco opositor y evitar que alcanzara el quórum reglamentario. Sin embargo, el escenario cambió por completo durante la tarde.
Desde la Casa Rosada reconocieron que la oposición estaba cada vez más cerca de reunir los 129 diputados necesarios pudiendo reducirse la diferencia a apenas uno o dos legisladores y que diversos bloques aliados estaban dispuestos a bajar al recinto de todas maneras. Para evitar que la apertura del recinto se transformara en una derrota política en plena semana de agenda presidencial, La Libertad Avanza optó por dar quórum y disputar el contenido de la ley en el debate.
El mapa de votos en Diputados y los temas en juego
Los cálculos de la oposición mostraban una amplia articulación de fuerzas dispuestas a bajar al recinto, incluyendo a Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, Provincias Unidas, la Coalición Cívica, Encuentro Federal y legisladores de diversos bloques provinciales y unipersonales. Por su parte, la convocatoria impulsada por Pablo Juliano puso sobre la mesa dos problemáticas sociales de fuerte peso tras haber advertido que “el Congreso no puede mirar para otro lado”.
En paralelo, la discusión sobre el endeudamiento familiar había generado rispideces en comisiones debido a la estrategia del Gobierno de estirar los plazos de debate mediante giros a Presupuesto y Defensa del Consumidor, algo que la oposición buscó acelerar ante la magnitud del problema.
Al respecto, el director ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech, Mariano Biocca, advirtió sobre la delicada situación del sector. “Atravesamos una situación sensible y es un fenómeno que afecta al conjunto. Hay casi 21 millones de personas que acceden a un crédito formal, tenemos cinco millones que tienen nivel de irregularidad y los créditos fintech representan el 16% de la mora. Estamos buscando desarmar la bola de nieve que se está armando”, dijo.
Pese a habilitar el debate legislativo, la Casa Rosada mantiene un firme rechazo a cualquier iniciativa que implique una regulación estricta sobre los bancos y las financieras o un incremento del gasto público.
Si bien el oficialismo intentará construir una propuesta alternativa durante la discusión en el recinto para acercar posiciones con sus aliados, en el Gobierno ya saben que si el Congreso termina sancionando una ley que contradiga los lineamientos económicos de la gestión, el presidente Javier Milei está dispuesto a vetarla.

















