
Tras la salida de Leila Gianni, La Libertad Avanza sufrió una nueva baja en su estructura en la Provincia.
Se trata de Oscar Ahumada, ex futbolista de River, quien se había anotado como precandidato a intendente de Zárate y anunció su salida del partido que lidera Javier Milei a nivel nacional.

El ex mediocampista confirmó su salida mediante una carta pública en la que evitó mencionar al actual jefe comunal Marcelo Matzkin, a La Libertad Avanza o a los concejales libertarios que protagonizaron el reciente enfrentamiento en el Concejo Deliberante. Sin embargo, su mensaje dejó varias referencias a la discusión que atravesó al oficialismo local.
Las versiones que circulan en la política local hablan de que su salida tiene que ver con las diferencias con Matzkin y con la posición de los concejales libertarios ante los proyectos impulsados por el intendente del PRO.
El comunicado completo
He decidido cerrar mi etapa dentro de La Libertad Avanza en el Partido de Zárate.
Es una decisión meditada, tomada con respeto, serenidad y coherencia personal. Agradezco sinceramente a quienes confiaron en mí, me abrieron las puertas y me permitieron participar de este espacio. Me llevo el aprendizaje, los vínculos construidos y la tranquilidad de haber actuado siempre de buena fe.
Este camino me ayudó a comprender todavía más cuál es el lugar desde el que quiero trabajar por mi ciudad. Mi compromiso está con Zárate, con su gente y con la defensa de su futuro.
No quiero ser indiferente, pero tampoco necio. Escuchar, reconocer diferencias y tomar decisiones a tiempo también es una forma de responsabilidad. Es una manera de pensar y sentir la ciudad.
Zárate necesita planificación, transparencia y una mirada de largo plazo. Hay decisiones que pueden afectarnos durante décadas —incluso por treinta años—, como aquellas relacionadas con nuestra costanera, el patrimonio municipal y el desarrollo urbano. Frente a temas tan importantes, considero indispensable contar con información clara, participación ciudadana y el aporte de profesionales e instituciones, como el Colegio de Arquitectos, que también ha expresado públicamente su posición.
Estoy convencido de que cuidar a Zárate significa defender aquello que pertenece a todos, acompañar lo que verdaderamente pueda generar trabajo y desarrollo, y tener la firmeza necesaria para señalar aquello que pueda comprometer el futuro de nuestros hijos.
Mi historia personal me enseñó que, cuando uno siente que debe tomar una decisión, tiene que hacerlo de frente, con respeto y sin traicionarse. Hoy elijo continuar este camino con independencia y responsabilidad, acompañado por profesionales, vecinos y personas que comparten el mismo amor por nuestra ciudad.
No me alejo de la política ni del compromiso que asumí. Por el contrario, comienza una nueva etapa. Una etapa para escuchar más, aprender, construir y trabajar en una alternativa para que Zárate pueda crecer y no convertirse en un basural.
Por eso quiero profundizar el camino que vengo iniciando: un camino en el que la gente vuelva a sentirse parte y entienda que su voz importa. No podemos resignarnos a vivir en una sociedad dominada por el miedo, donde involucrarse signifique sentirse presionado, atemorizado o amenazado. Tenemos que animarnos a participar, a levantar la voz y a comprometernos con lo que es nuestro. El Partido de Zárate lo necesita. Esta ciudad no va a cambiar si miramos desde afuera; va a cambiar cuando los vecinos volvamos a encontrarnos, a involucrarnos y a construirla entre todos.
Voy a seguir defendiendo los valores en los que creo y trabajando para que nuestra ciudad recupere la esperanza; para que el emprendedor no quiera irse, para que el comerciante quiera abrir un local y para que los desarrolladores puedan construir nuevos barrios con transparencia, reglas claras y trámites ágiles. Hoy eso no sucede en Zárate. Nuestra ciudad está abandonada: se ve en el centro y en los barrios, en la falta de servicios y en los innumerables problemas cotidianos que enfrentan los vecinos. Quiero trabajar para cambiar esa realidad y para que Zárate, Lima y Escalada vuelvan a ponerse de pie.
Oscar Ahumada




















