El oeste porteño vive un renacer histórico: barrios como Mataderos, Liniers y Villa Luro dejaron atrás décadas de abandono gracias a la recuperación patrimonial, nuevas inversiones inmobiliarias y un boom gastronómico que transformó sus avenidas y volvió a poner a la zona en el centro de la escena porteña.Por: Yasmin Ali