
No hace falta tirar paredes ni hacer una remodelación para que un living o salón parezca más grande. Gracias al Según Feng Shui, el antiguo sistema chino que busca armonizar los espacios, la clave está en permitir que la energía circule libremente y evitar que los muebles generen una sensación de saturación.
La disposición de los muebles, los colores, la iluminación y el equilibrio visual son algunos de los aspectos que influyen en la percepción del espacio. Con pequeños cambios, es posible conseguir un ambiente más despejado, funcional y acogedor.

Uno de los principios del Feng Shui es evitar que los muebles bloqueen el paso o interrumpan la circulación. Por eso, es recomendable optar por piezas proporcionales al tamaño del ambiente y evitar, por ejemplo, mesas ratonas que se encuentren en el medio del living. Sin embargo, también hay otras formas de hacer circular el chi sin necesidad de remodelar el hogar.
Feng Shui: cuáles son los muebles que hay que elegir para hacer circular la energía
Los sofás con patas visibles son una excelente opción, ya que permiten ver el piso por debajo y generan una mayor sensación de ligereza. Lo mismo ocurre con las mesas de centro de vidrio o con estructuras metálicas finas, que aportan funcionalidad sin recargar el espacio.
Además, los muebles multifunción también son grandes aliados, especialmente en departamentos o casas con pocos metros cuadrados. Bancos con espacio de guardado, mesas extensibles y estanterías livianas ayudan a mantener el orden sin ocupar más lugar del necesario.

Sim embargo, cabe destacar que el exceso de mobiliario es uno de los principales errores cuando se busca que un salón luzca amplio. Los muebles demasiado voluminosos, las bibliotecas que llegan hasta el techo o los sillones de gran tamaño pueden hacer que el ambiente se vea más pequeño y pesado.
Además, el Feng Shui aconseja no colocar muebles que obstaculicen puertas, ventanas o pasillos, ya que dificultan la circulación de la energía y generan una sensación de desorden.
También es recomendable evitar la acumulación de objetos decorativos sobre mesas, estantes y aparadores, ya que el exceso de elementos produce un efecto visual de saturación.

El orden, un principio fundamental del Feng Shui
Para esta filosofía, un ambiente ordenado no solo mejora la estética, sino también el bienestar de quienes lo habitan. Deshacerse de los objetos que ya no se utilizan, mantener las superficies despejadas y guardar únicamente lo necesario ayuda a que la energía circule con mayor fluidez y evita la sensación de agobio.
En espacios pequeños, esta recomendación cobra aún más importancia, ya que el desorden puede hacer que el salón se perciba visualmente más reducido. Por eso, se debe priorizar una distribución funcional, muebles proporcionados y una decoración sencilla que permita disfrutar de un salón cómodo y visualmente más amplio.
Aplicar estos principios no requiere grandes inversiones: reorganizar el mobiliario, aprovechar la luz natural y reducir los elementos innecesarios pueden ser suficientes para transformar por completo la percepción del espacio.












