
Con un método sencillo y sin herramientas especiales, es posible multiplicar la albahaca fresca en casa y disfrutar de hojas frescas todo el año.
El procedimiento es tan simple que no hace falta experiencia en jardinería. Solo se necesitan algunos tallos sanos y un recipiente con agua.
En apenas unas semanas, los tallos desarrollan raíces y están listos para pasar a una maceta. Así, se aprovechan los restos de cocina y se obtiene una planta idéntica a la original, sin gastar de más.
Paso a paso: cómo multiplicar albahaca con esquejes
El primer paso es elegir ramas sanas de 10 a 15 centímetros de largo. Hay que quitar las hojas de la parte inferior y colocar los tallos en un vaso con agua limpia, asegurándose de que los nudos queden sumergidos, ya que ahí aparecerán las raíces.

Durante el proceso, conviene cambiar el agua cada dos o tres días, mantener el recipiente cerca de una ventana luminosa pero sin sol directo, y retirar cualquier hoja que se deteriore.
Cuánto tarda en enraizar y cuándo pasarla a maceta
Las primeras raíces suelen aparecer entre 7 y 15 días. Cuando las raíces alcanzan entre 3 y 5 centímetros de largo, la planta ya está lista para mudarse a una maceta con sustrato fértil.
A partir de ese momento, la albahaca crecerá como cualquier otra planta y podrá usarse en la cocina cada vez que se necesite.















