
La goma del lavarropas suele ser uno de los lugares donde más rápido aparecen moho, hongos y olores desagradables.
La buena noticia es que, si el moho todavía no está muy instalado, se puede limpiar la goma con elementos que suelen estar en cualquier casa. El procedimiento es sencillo y no requiere productos costosos ni químicos agresivos.
Qué necesitás para limpiar la goma del lavarropas
Para una limpieza efectiva, solo hace falta reunir algunos materiales básicos:
- Bicarbonato de sodio
- Agua
- Un cepillo de dientes viejo o cepillo pequeño
- Un paño de microfibra
- Guantes de limpieza
Paso a paso: cómo eliminar el moho y dejar la goma impecable
El primer paso es abrir bien la puerta del lavarropas y revisar todos los pliegues de la goma, ya que el moho suele esconderse en las zonas menos visibles.

Después, seguí este procedimiento:
- Retirá con un paño los restos de jabón, pelusas y suciedad acumulada.
- Prepará una pasta mezclando bicarbonato de sodio con un poco de agua.
- Aplicá la mezcla sobre las manchas de moho y dejala actuar entre 10 y 15 minutos.
- Frotá suavemente con el cepillo, prestando atención a los pliegues.
- Retirá los restos con un paño húmedo.
- Secá bien la goma con otro paño limpio.
Si quedan manchas oscuras, podés aplicar agua oxigenada al 3%, dejar actuar unos minutos y enjuagar con abundante agua.
Qué errores evitar y cómo prevenir que el moho vuelva
Uno de los errores más comunes es mezclar lavandina y vinagre para potenciar la limpieza: esta combinación puede generar gases peligrosos y nunca debe hacerse. Tampoco conviene usar productos abrasivos ni cepillos duros, porque pueden dañar la goma y provocar grietas.
Para evitar que el moho reaparezca, es clave adoptar algunos hábitos simples:
- Dejar la puerta del lavarropas abierta después de cada lavado.
- Secar la goma si queda agua acumulada.
- Sacar la ropa apenas termina el ciclo.
- Limpiar periódicamente los restos de jabón.
- Revisar los pliegues de la goma una vez por semana.
- Hacer cada tanto un ciclo de limpieza siguiendo las indicaciones del fabricante.
El truco más sencillo para mantener la goma limpia es pasar un paño seco por los pliegues después de cada lavado y dejar la puerta entreabierta para que circule el aire. Así se reduce la humedad y se evitan los malos olores.
Si las manchas persisten, también se puede usar agua oxigenada al 3%, pero es importante no mezclarla con otros productos.
















