
Las manchas de humedad en paredes son muy comunes y, pese a los esfuerzos de erradicarlas, muchas veces vuelven a asomar y traen dolores de cabeza.
El error más común: por qué jamás debes pintar directamente sobre una pared con humedad
En momentos de desesperación por evitar una mancha que afecta la visual en nuestras casas, la opción más sencilla y al alcance de todos es aplicar una capa de pintura para que desaparezca.

Sin embargo, los albañiles alertaron sobre este proceso y recomiendan reparar la pared afectada por la humedad, hay que sanearla correctamente, antes de aplicar la pintura.
Qué significa sanear una pared y por qué los albañiles lo consideran el primer paso
Especialistas recomiendan chequear que la pared se encuentre completamente seca.

Con este dato fundamental, el paso siguiente es retirar los restos de pintura suelta, grietas o partes dañada. De esta manera, se completa el saneamiento para comenzar otro de los paso fundamentales para evitar que se vuelve a asomar la mancha.
Elegir la pintura adecuada: selladores y productos impermeabilizantes antihumedad
Ahora, el trabajo nos lleva a utilizar selladores, para crear una barrera aislante capaz de evitar que las manchas vuelvan a salir.

El siguiente paso consiste en aplicar el fijador, fundamental para mejorar la adherencia de la pintura. Debido a que puede haber zonas que debieron ser reparadas con masilla, es importante aplicar el fijador para evitar contrastes de color, sombras o diferencias visibles una vez terminado el trabajo.
Finamente, al llegar a la pintura, es recomendable aplicar dos manos y respetar un tiempo de espera de una hora entre cada una.













