
Las puertas cumplen un rol clave en cualquier casa: no solo separan ambientes y aportan privacidad, sino que también suman estilo y personalidad a la decoración. Sin embargo, el uso diario hace que acumulen suciedad, marcas de dedos y polvo, sobre todo en los marcos y rincones menos visibles.
Por eso, mantenerlas limpias es fundamental para que la casa luzca prolija y para evitar que el paso del tiempo las deteriore. Dos expertas en limpieza, María Belén Romero y Andrea Caaveiro, coincidieron en un consejo clave: la mejor forma de limpiar las puertas y evitar que amarilleen es usar agua y jabón en escamas.
La fórmula de María Belén Romero para puertas lacadas
Romero, reconocida por sus tips en redes sociales, compartió su receta casera ideal para puertas lacadas. La mezcla lleva 300 mililitros de agua templada, una cucharadita de jabón natural rallado y 100 mililitros de alcohol de limpieza.
El procedimiento es simple: se mezclan los ingredientes hasta que el jabón se disuelva, se deja enfriar y luego se aplica con un pulverizador sobre la superficie. Después, solo hay que pasar un trapo limpio. Según la experta, este método deja las puertas y muebles lacados brillantes, sin huellas ni restos grasos, y previene el tono amarillento que pueden tomar con otros productos.
Romero aseguró que también lo usa en los tiradores, donde suelen quedar más marcas de dedos, y que el resultado es una limpieza profunda y duradera.
El método de Andrea Caaveiro: agua y jabón para todo tipo de puertas
Por su parte, Andrea Caaveiro propuso una alternativa aún más sencilla, apta para puertas blancas, oscuras o de madera. Su recomendación es llenar un balde con agua tibia y agregar jabón en escamas, aunque también sirve el jabón blando o líquido.
Para limpiar, basta con humedecer un paño de microfibra en la mezcla y pasarla por ambas caras de la puerta, de arriba abajo. Caaveiro sugirió colocar la bayeta en una mopa para llegar mejor a las zonas altas y hacer la tarea más cómoda.
Si la suciedad es mucha o hay manchas difíciles, la experta aconsejó sumar vinagre o amoníaco a la mezcla, y en el caso de puertas blancas, usar piedra blanca o cif para las marcas más difíciles.
Consejos para mantener las puertas como nuevas
Ambas especialistas coincidieron en que la limpieza regular con agua y jabón en escamas es la clave para conservar el color y el brillo de las puertas, evitando que se pongan amarillas con el tiempo.
Además, remarcaron la importancia de prestar atención a los detalles: limpiar los marcos, los tiradores y las zonas menos accesibles ayuda a que toda la superficie se mantenga impecable y a prolongar la vida útil de las puertas.
















