
Decorar un departamento chico suele ser un desafío: cada metro cuenta y la sensación de desorden puede aparecer rápido si no se eligen bien los muebles y la distribución. Sin embargo, para la interiorista Patricia Cascales, la clave no está en llenar el espacio de muebles pequeños ni en recurrir solo al blanco y los espejos, sino en apostar por menos piezas, pero más importantes y funcionales.
Desde su experiencia, Cascales remarcó que no se trata de intentar que la casa parezca más grande de lo que es, sino de aprovechar sus dimensiones de manera inteligente. Para lograrlo, propuso una serie de consejos que combinan funcionalidad, comodidad y estética, siempre respetando los materiales y las características propias de cada ambiente.
Menos muebles, pero con más peso en la decoración
La primera recomendación de la experta es evitar llenar el ambiente de piezas pequeñas. “Necesitamos menos muebles, pero más importantes”, aseguró. Un espacio chico recargado de objetos puede resultar desordenado y visualmente caótico. Por eso, el equilibrio es fundamental: elegir pocos muebles, pero que sean protagonistas y funcionales.

Además, Cascales sugirió apostar por muebles multifuncionales. Un banco largo, por ejemplo, puede servir como asiento, espacio de guardado y hasta como separador de ambientes. Así, se aprovecha cada rincón sin sumar elementos innecesarios.
Organización y delimitación de espacios sin perder luz
Otra de las claves está en organizar los objetos pequeños como un bloque. En vez de repartir libros, adornos o recuerdos por toda la casa, es mejor agruparlos en una estantería o sector específico. Esto ayuda a crear armonía visual y a definir zonas, como un rincón de lectura o un espacio para el té.
Para delimitar ambientes sin bloquear la luz, la interiorista recomendó usar estanterías abiertas o muebles bajos. De esta manera, se puede separar el living del comedor, por ejemplo, sin levantar paredes ni perder luminosidad. “Cuantas menos paredes, menos intimidad, pero más espacio”, explicó Cascales.
La iluminación como aliada para dividir y personalizar
La iluminación también juega un papel clave en la organización de un piso pequeño. Cascales aconsejó utilizar diferentes lámparas según la función de cada zona: una colgante sobre la mesa del comedor, una de pie junto al sillón o un flexo en el área de trabajo. Así, cada punto de luz ayuda a delimitar visualmente los ambientes y aporta personalidad a cada rincón.
Con estos recursos, es posible lograr que un departamento chico sea acogedor, cómodo y práctico, sin resignar estilo ni funcionalidad. La clave está en pensar cada mueble y cada objeto como parte de un todo, y no caer en la tentación de sumar por sumar.













