
Los cajones de verdura son una alternativa económica y práctica para quienes buscan sumar plantas en casa sin invertir en macetas grandes. Si están en buen estado, estos recipientes pueden reutilizarse para armar canteros y cultivar desde perejil y albahaca hasta flores de estación y hortalizas compactas.
Además de darles una segunda vida, esta propuesta permite aprovechar rincones pequeños y crear un espacio verde sin necesidad de instalaciones complejas. Tanto los cajones de madera como los de plástico sirven, siempre que tengan la profundidad suficiente y permitan el drenaje del agua.
Qué necesitás para armar un cantero con un cajón de verdura
No hace falta contar con herramientas profesionales ni materiales costosos para preparar un cantero casero. La mayoría de los elementos se consiguen en viveros, ferreterías o pueden aprovecharse de otros proyectos de jardinería.
Los materiales principales son:
- Un cajón de verdura limpio y en buen estado.
- Malla geotextil o tela permeable para jardinería.
- Sustrato adecuado para las plantas elegidas.
- Semillas o plantines.
- Una herramienta para hacer agujeros de drenaje, si es necesario.
- Guantes de jardinería y tijera para ajustar la tela.
Si el cajón es de madera, conviene revisar que no tenga astillas, clavos salientes ni tablas flojas. Es importante evitar recipientes que hayan estado en contacto con productos químicos desconocidos.

Paso a paso: cómo convertir un cajón de verdura en un cantero
La preparación es sencilla, pero hay detalles clave para que el recipiente resista la humedad y las plantas crezcan bien.
- Limpiá el cajón: retirá restos de tierra, hojas y suciedad. Si es de plástico, lavalo con agua y jabón y dejalo secar. Si es de madera, usá un cepillo para sacar la suciedad sin mojarlo demasiado.
- Revisá el drenaje: el agua debe poder salir para evitar encharcamientos. Si el cajón de plástico no tiene agujeros, hacé varios en la base. En los de madera, chequeá que los espacios entre las tablas permitan evacuar el exceso de agua.
- Colocá una tela permeable: forrá el interior con malla geotextil o una tela apta para jardinería que deje pasar el agua. Esto ayuda a contener el sustrato y evita que se escape por las aberturas. No uses plásticos impermeables que retengan el agua.
- Agregá el sustrato: llená el cajón con una mezcla liviana y adecuada para las plantas elegidas. Dejá unos centímetros libres arriba para facilitar el riego y evitar que la tierra se desborde.
- Plantá las semillas o los plantines: distribuí las plantas según el espacio que necesiten al crecer. Si sembrás, respetá la profundidad y distancia indicadas en el envase. Si usás plantines, acomodá las raíces sin apretarlas y cubrilas suavemente con sustrato.
- Regá y ubicá el cantero: regá hasta humedecer la tierra y dejá que el excedente salga por la base. Después, ubicá el cantero en un lugar con la luz que necesiten las especies elegidas.
Qué plantas elegir para tu cantero reciclado
La elección depende de la profundidad del cajón, la luz disponible y el espacio para las raíces. Para empezar, conviene optar por especies compactas y de fácil cuidado.
Algunas opciones recomendadas:
- Albahaca: necesita buena luz, temperaturas cálidas y riego regular sin encharcamiento.
- Perejil: crece bien en canteros con suficiente profundidad y buena luz.
- Lechuga: ideal para cajones que permitan desarrollar sus raíces y reciban buena exposición.
- Rúcula: se adapta bien a recipientes y puede cosecharse a medida que crecen las hojas.
- Rabanitos: requieren profundidad suficiente para el desarrollo de sus raíces.
- Flores de estación: algunas variedades compactas suman color a balcones y patios.
Antes de plantar, revisá las necesidades específicas de cada especie y evitá llenar el cajón con demasiadas plantas. La falta de espacio puede dificultar la circulación de aire y limitar el crecimiento.


















