
Si bien todavía faltan varias semanas para las celebraciones de fin de año, el calendario gastronómico ya empezó a moverse. Como ocurre cada temporada, los fanáticos del pan dulce artesanal comienzan a buscar las propuestas más tradicionales de Buenos Aires y dos nombres históricos vuelven a liderar la conversación: Güerrín y Plaza Mayor.
Ambos establecimientos ya pusieron a la venta sus emblemáticos pan dulces y, como sucede año tras año, se perfilan entre las opciones más codiciadas para quienes buscan asegurarse una pieza de calidad antes de la llegada de diciembre.
Güerrín: el histórico secreto dulce de la avenida Corrientes
Reconocida mundialmente por sus legendarias pizzas al molde, Güerrín también construyó una sólida reputación dentro de la pastelería artesanal. La histórica pizzería ubicada sobre la avenida Corrientes lanzó nuevamente su tradicional pan dulce, un producto que se transformó en un clásico de las fiestas de Año Nuevo.

La pieza tiene un valor de $49.000 y se destaca por su generoso tamaño: pesa 1,3 kilos, una característica que la diferencia de muchas propuestas del mercado.
Elaborado a partir de una receta familiar heredada de los fundadores italianos del establecimiento, el pan dulce combina una masa esponjosa con ingredientes seleccionados de primera calidad.
Entre sus componentes aparecen:
- Almendras
- Aromatizantes naturales
- Castañas de cajú
- Frutas abrillantadas
- Fruta macerada
- Nueces
- Pasas de uva
Qué tiene el pan dulce de Güerrín que lo convierte en un producto de culto
La clave del éxito radica en la elaboración artesanal y en la abundancia de ingredientes. Lejos de las versiones industriales más livianas, la propuesta de Güerrín apuesta por una textura húmeda, una miga aireada y una importante carga de frutos secos y frutas seleccionadas.

Detrás de este producto también existe una marca con fuerte identidad gastronómica. Fundada en 1932, la pizzería se convirtió en uno de los símbolos de la Ciudad de Buenos Aires gracias a sus pizzas de masa gruesa, abundante muzzarella y hornos a leña que continúan funcionando hasta la actualidad.
Con capacidad para recibir a más de 800 personas y una producción diaria que ronda las 1.000 pizzas, Güerrín demuestra que su búsqueda de excelencia también se extiende al universo de la pastelería.
Entre sus componentes aparecen:
- Almendras
- Avellanas
- Castañas de cajú
- Nueces
- Cerezas
- Higos
- Pasas de uva
Plaza Mayor: el pan dulce artesanal que genera filas todos los años
Si existe una referencia obligada cuando se habla de pan dulce artesanal en Argentina, esa es Plaza Mayor. La tradicional confitería de Monserrat volvió a poner a la venta su producto estrella, una especialidad que desde hace más de cuatro décadas ocupa un lugar central en las mesas navideñas de miles de familias.

A diferencia de otras firmas que ofrecen diferentes pesos y variantes, Plaza Mayor mantiene una fórmula simple: una única presentación clásica de un kilo, elaborada bajo la misma receta artesanal que le dio fama. El precio actual es de $48.000 y puede adquirirse tanto en el histórico local de Venezuela 1399 como a través de sus canales de venta online.
La receta destaca por su abundante contenido de frutos secos y por una elaboración que se realiza durante todo el año, conservando estándares que prácticamente no se modificaron desde sus orígenes.
Cuánto duran y cómo conservar los pan dulces artesanales antes de Navidad
Uno de los datos más valorados por quienes realizan compras anticipadas tiene que ver con la conservación del producto. Desde Plaza Mayor explican que el pan dulce puede consumirse fresco durante los 10 días posteriores a la compra si se mantiene a temperatura ambiente. Además, existe una alternativa muy utilizada por los clientes más previsores: congelarlo.

Según detallan desde la firma, el producto puede permanecer hasta ocho meses en el freezer sin perder humedad, textura ni sabor, una ventaja que permite adquirirlo con mucha anticipación y guardarlo para las celebraciones de diciembre.
Mientras la cuenta regresiva para las Fiestas recién comienza, Güerrín y Plaza Mayor vuelven a demostrar por qué son dos de los grandes referentes del pan dulce artesanal argentino. Con recetas tradicionales, materias primas seleccionadas y una historia que respalda cada elaboración, ambas marcas ya encendieron el espíritu navideño mucho antes de que lleguen los brindis de fin de año.













