
La Ciudad de Buenos Aires se prepara para una de las obras de transporte más importantes de los últimos años: la futura Línea F del subte, un trazado que buscará unir el sur con el norte porteño y mejorar la conexión entre barrios, trenes y las seis líneas actuales de la red. El proyecto prevé una extensión aproximada de 9,8 kilómetros, con 12 estaciones y conexión con puntos clave como Constitución y Palermo.
La nueva línea está pensada para conectar Barracas con Palermo, atravesando zonas de alto movimiento diario como Constitución, Monserrat, San Cristóbal, Balvanera, Recoleta y otros sectores estratégicos de la Ciudad. Según la información oficial publicada en el portal de BA Obras, la Línea F tendrá correspondencia con las líneas A, B, C, D, E y H, además de enlazar con los ferrocarriles Roca y San Martín.
Cuál será el recorrido de la Línea F del subte
El trazado proyectado de la Línea F aparece como una pieza clave para ordenar la movilidad porteña. Su recorrido partirá desde el sur de la Ciudad, en la zona de Barracas, y avanzará hacia el norte hasta llegar a Palermo, uno de los centros de trasbordo más relevantes por su cercanía con el tren San Martín, colectivos y la Línea D.

De acuerdo con el esquema informado, las estaciones previstas son: Brandsen, Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Pizzurno, Recoleta, Pueyrredón, Coronel Díaz, Ecoparque y Pacífico. Algunas denominaciones pueden aparecer con nombres compuestos, como Santa Fe/Pizzurno, Pueyrredón/Hospital Rivadavia, Parque Las Heras/Coronel Díaz y Plaza Italia/Ecoparque, según las referencias difundidas sobre el proyecto.
Qué barrios conectará la nueva línea
Uno de los principales atractivos de la Línea F es que no funcionará solamente como una línea más, sino como un corredor transversal. La obra busca mejorar los viajes entre barrios que hoy dependen de combinaciones largas, colectivos saturados o recorridos indirectos. El proyecto oficial indica que conectará sectores como Barracas, Constitución, Monserrat, San Cristóbal, Balvanera, Recoleta y Palermo, generando un nuevo eje subterráneo dentro del sistema metropolitano.

Este punto es central porque muchos pasajeros que hoy deben llegar hasta nodos como el Obelisco, Constitución o Retiro para combinar podrían tener una alternativa más directa. En especial, la Línea F apunta a facilitar la movilidad entre el sur y el norte porteño, una demanda histórica en una red que durante décadas se fue expandiendo de manera radial hacia el centro.
Las 12 estaciones de la Línea F, una por una
La futura línea tendrá 12 paradas distribuidas a lo largo de casi 10 kilómetros. La lista prevista incluye estaciones en puntos de alto flujo urbano, áreas residenciales, zonas comerciales y nodos de combinación con otros medios de transporte.
Las estaciones proyectadas son:
- Brandsen
- Constitución
- Cochabamba
- Chile
- Congreso
- Corrientes
- Pizzurno / Santa Fe
- Recoleta
- Pueyrredón / Hospital Rivadavia
- Coronel Díaz / Parque Las Heras
- Ecoparque / Plaza Italia
- Pacífico
La conexión con Constitución será uno de los puntos fuertes, ya que allí opera el ferrocarril Roca y se concentra una gran cantidad de pasajeros diarios. En el extremo norte, la llegada a Pacífico/Palermo permitirá vincular la línea con el tren San Martín y con uno de los corredores de transporte más utilizados de la Ciudad.
Por qué la Línea F puede cambiar el subte porteño
La Línea F no solo sumará kilómetros a la red: también promete descongestionar líneas existentes, especialmente aquellas que concentran buena parte de los trasbordos diarios. Uno de los objetivos señalados en los informes sobre el proyecto es aliviar la carga de pasajeros de la Línea C y mejorar la conectividad entre Constitución y el norte porteño.

Además, al combinar con todas las líneas de subte, la nueva traza podría convertirse en una de las más estratégicas del mapa porteño. Para miles de usuarios, esto significaría viajes más cortos, menos combinaciones en superficie y una red con mayor capacidad de distribución.
Cuándo comenzarían las obras y qué falta definir
El proyecto se encuentra vinculado al avance de la licitación y al financiamiento necesario para concretar una obra de gran escala. Según información publicada por Construar, la Legislatura porteña aprobó el endeudamiento para financiar la construcción y la Ciudad quedó habilitada a tomar préstamos por hasta US$ 1.350 millones.
Ese mismo reporte indicó que la apertura de ofertas fue extendida hasta septiembre de 2026, con una posible adjudicación hacia diciembre y un inicio de obra previsto para enero de 2027. De todos modos, como ocurre con este tipo de infraestructura, los plazos pueden depender del proceso licitatorio, la disponibilidad presupuestaria y la ejecución técnica de cada etapa.
Una obra esperada para viajar mejor
La posible llegada de la Línea F abre una expectativa enorme para quienes se mueven todos los días por la Ciudad. Si el proyecto avanza según lo previsto, Buenos Aires sumará una línea clave para conectar Barracas, Constitución, Congreso, Recoleta y Palermo con una lógica más directa y moderna.
En una red donde cada combinación cuenta, la Línea F aparece como una apuesta fuerte: más estaciones, más conexiones y un nuevo mapa para viajar de sur a norte sin depender tanto del tránsito de superficie.














