
El Tren Maya, uno de los proyectos de infraestructura y turismo más ambiciosos de México y América Latina, vuelve a quedar bajo la lupa judicial. Un Tribunal Colegiado dictó una suspensión definitiva sobre el controvertido Tramo 5, que conecta Cancún con Tulum, y ordenó a las autoridades competentes implementar de manera inmediata acciones de verificación, inspección, conservación y resguardo en las áreas intervenidas.
La decisión representa un nuevo capítulo en la disputa legal que rodea a esta emblemática obra del sureste mexicano, concebida para potenciar el desarrollo turístico y mejorar la conectividad entre algunos de los destinos más visitados del país.
Suspensión definitiva sobre el Tramo 5: qué ordenó la Justicia
La resolución judicial pone el foco sobre la Subprocuraduría de Recursos Naturales y la Dirección General de Delitos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), organismos que deberán reforzar los controles ambientales en la zona donde se desarrolló la construcción.

El fallo surge en un contexto marcado por la falta de información pública sobre los programas de restauración ambiental impulsados tras el avance de las obras. Hasta el momento, no se difundieron resultados detallados sobre estas acciones ni existe confirmación oficial de que las medidas aplicadas cumplan con los estándares nacionales e internacionales solicitados.
La intervención judicial busca precisamente garantizar que las autoridades ambientales ejerzan de manera efectiva sus funciones de supervisión y control, ante las dudas persistentes sobre el alcance real de los trabajos de mitigación.
El impacto ambiental que preocupa a organizaciones y especialistas
Desde el inicio del proyecto, distintas organizaciones ambientalistas, científicos y representantes de comunidades locales denunciaron los efectos de la construcción sobre los ecosistemas de la Península de Yucatán.
Entre los principales cuestionamientos se encuentran la destrucción de sectores de selva nativa, la fragmentación de ecosistemas estratégicos y posibles afectaciones a cenotes y sistemas de cuevas subterráneas que forman parte de uno de los complejos hidrológicos más importantes del mundo.

El caso del Tramo 5 resulta particularmente sensible debido a que atraviesa una región de enorme valor ecológico y turístico. Especialistas sostienen que cualquier alteración sobre estos entornos podría generar consecuencias de largo plazo para la biodiversidad y para la industria turística del Caribe mexicano, cuya principal riqueza radica justamente en sus escenarios naturales.
Incluso el propio Gobierno Federal reconoció impactos ambientales vinculados a este tramo, lo que alimentó las demandas de mayor transparencia y control sobre las acciones de recuperación de las áreas afectadas.
Un fallo internacional que habla de ecocidio y derechos de los pueblos mayas
La controversia trascendió el ámbito nacional y alcanzó repercusión internacional. A fines de 2025, el Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza ratificó una histórica sentencia en la que consideró que el proyecto ferroviario incurrió en prácticas calificadas como ecocidio y etnocidio.
El documento, dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la secretaria Alicia Bárcena, sostiene que existieron violaciones a los derechos de la naturaleza y de las comunidades originarias vinculadas al territorio.

Según el fallo, el Estado mexicano incurrió en omisiones respecto de la protección de los pueblos mayas peninsulares y del patrimonio ambiental de la región. La resolución fue contundente al señalar que “el Tribunal responsabiliza al Estado Mexicano por la violación de estos derechos fundamentales de la Naturaleza y de los Pueblos Mayas peninsulares”.
Mientras tanto, la nueva suspensión definitiva mantiene abierto uno de los debates más relevantes del turismo regional: cómo compatibilizar grandes proyectos de infraestructura con la preservación de ecosistemas únicos y la protección de las comunidades que habitan esos territorios. El futuro del Tramo 5 y las medidas de restauración ambiental que se adopten en los próximos meses serán claves para definir el rumbo de una obra que continúa generando repercusiones dentro y fuera de México.



















