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El subte podría llegar hasta General Paz: el histórico proyecto que cambiaría para siempre a varios barrios porteños

La Ciudad analiza una posible expansión de la red hacia el límite porteño, una idea que revive antiguos planes urbanos y que podría beneficiar a zonas como Saavedra, Villa Pueyrredón y Villa Devoto.

El proyecto para revolucionar la red de subte en CABA
El proyecto para revolucionar la red de subte en CABA Foto: Imagen generada con Gemini IA para Canal26.com.
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El subte porteño, uno de los grandes símbolos de Buenos Aires, podría estar ante una nueva etapa de expansión. El Gobierno de la Ciudad analiza alternativas para que la red llegue hasta la avenida General Paz, una posibilidad que vuelve a poner sobre la mesa una discusión histórica: cómo conectar mejor a los barrios alejados del centro con el sistema de transporte más rápido de la Capital.

La iniciativa apunta especialmente a la zona norte de la Ciudad y aparece en un contexto donde también se reactivó el debate por la construcción de la Línea F, uno de los proyectos más esperados y demorados de la red. Aunque todavía no hay una traza definitiva ni una confirmación oficial sobre qué línea podría extenderse, el objetivo es claro: mejorar la integración entre subtes, trenes, colectivos y futuros sistemas de movilidad.

Qué barrios serían los grandes beneficiados

Si el proyecto avanza, los principales barrios beneficiados serían Saavedra, Villa Pueyrredón y Villa Devoto, tres zonas donde la llegada del subte es, desde hace décadas, una promesa incumplida para miles de vecinos.

Barrio Saavedra Foto: Wikipedia

En el caso de Saavedra, la posibilidad de una conexión cercana a General Paz tendría un impacto directo sobre quienes hoy dependen de colectivos, trenes o combinaciones largas para llegar al centro porteño. Villa Pueyrredón también podría ganar una alternativa clave para reducir tiempos de viaje, mientras que el sector norte de Villa Devoto quedaría más integrado con el resto de la Ciudad.

General Paz Foto: Wikipedia

La importancia del proyecto no se limita a sumar estaciones. Una extensión hasta General Paz permitiría pensar la movilidad desde una lógica metropolitana, con conexiones más fluidas hacia el conurbano bonaerense y posibles nodos de combinación en puntos de alta circulación.

El antecedente histórico: cuando Buenos Aires soñó con una red gigante

La idea de llevar el subte hasta General Paz no nació ahora. Entre fines de los años 50 y la década del 60, Buenos Aires ya había imaginado una red mucho más ambiciosa que la actual. En ese contexto apareció el llamado Plan Cóndor, un esquema de expansión que proponía extender los subterráneos hasta los bordes de la Ciudad e incluso proyectar conexiones metropolitanas.

Ese plan contemplaba, entre otras cosas, prolongaciones hacia zonas como Puente Saavedra, Parque Sarmiento, Liniers, Avellaneda y otros puntos estratégicos. La lógica era adelantada para su época: pensar el subte no solo como un servicio del microcentro, sino como una verdadera columna vertebral del transporte urbano.

Sin embargo, muchas de esas ideas quedaron archivadas. La falta de financiamiento, los cambios políticos y las distintas prioridades de gestión hicieron que varios planos durmieran durante décadas. Hoy, más de medio siglo después, algunos de esos trazos vuelven a aparecer en la agenda pública.

De la Línea A al futuro: más de 110 años bajo tierra

Buenos Aires inauguró su primer subte el 1° de diciembre de 1913, cuando comenzó a funcionar el tramo inicial de la actual Línea A, entre Plaza de Mayo y Plaza Once. Fue un hito no solo para la Argentina, sino también para la región: se trató del primer subterráneo de Hispanoamérica y uno de los primeros del mundo.

Victorino de la Plaza, vicepresidente en ese entonces, presente en la inauguración
Victorino de la Plaza, vicepresidente en ese entonces, presente en la inauguración

La obra se construyó en una ciudad que crecía a toda velocidad y que ya sufría los problemas de congestión en superficie. En aquel momento, Buenos Aires estaba llena de tranvías y el transporte bajo tierra apareció como una solución moderna, veloz y casi futurista.

Con el paso de las décadas llegaron nuevas líneas: la B comenzó a funcionar en 1930, luego se sumaron la C, la D y la E, mientras que la H se convirtió en la incorporación más reciente de la red. Pero el crecimiento nunca fue tan sostenido como el que imaginaron los viejos planes de expansión.

La Línea F, otra pieza clave del rompecabezas

La discusión por General Paz se da en paralelo al futuro de la Línea F, una obra prevista desde hace años y autorizada por la Ley 670, sancionada en 2001. Esa norma habilitó la construcción de nuevas líneas de subte, entre ellas la F, la G y la I, con el objetivo de mejorar la cobertura en barrios como Barracas, Constitución, Recoleta, Palermo, Caballito, Villa del Parque, Agronomía, Parque Chacabuco y Villa Crespo.

La ciudad tendrá una nueva línea de subte. Foto: buenosaires.gob.ar

Según el anexo de esa ley, la Línea F fue pensada originalmente para unir Constitución con Plaza Italia, atravesando ejes clave como Juan de Garay, Entre Ríos, Callao y Las Heras. Su construcción permitiría conectar varias líneas existentes y aliviar corredores de enorme demanda.

El proyecto hacia General Paz, aunque todavía no tiene forma definitiva, se conecta con esa misma discusión: cómo hacer que el subte deje de ser una red concentrada en ciertos corredores y pase a cubrir de manera más equilibrada toda la Ciudad.

Un posible cambio urbano más allá del transporte

La llegada del subte a General Paz no solo podría reducir tiempos de viaje. También tendría impacto en el valor urbano de los barrios alcanzados, en la actividad comercial y en la dinámica inmobiliaria de zonas que hoy miran al subte desde lejos.

Además, el Gobierno porteño también analiza alternativas complementarias, como un posible monorriel sobre General Paz, una tecnología que se utiliza en distintas ciudades del mundo para sumar capacidad de transporte sin ocupar tanto espacio en superficie.

La clave estaría en combinar distintos sistemas: subte, tren, colectivos, trambus y nuevas soluciones de movilidad. En ese esquema, General Paz podría dejar de ser solamente una frontera entre Ciudad y Provincia para convertirse en un gran corredor de integración.

Si el proyecto finalmente avanza, Saavedra, Villa Pueyrredón y Villa Devoto podrían quedar frente a un cambio histórico: pasar de mirar el mapa del subte desde afuera a ser parte de una red que, más de 110 años después de su primer viaje, todavía tiene mucho camino por recorrer bajo tierra.

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