comscore

Quedó bajo el agua en los años 70, sus habitantes tuvieron que mudarse y logró renacer: hoy es uno de los destinos termales más visitados

Una ciudad de Entre Ríos debió abandonar sus viviendas, calles y lugares más queridos por la construcción de una represa. Décadas después, transformó aquella pérdida en una extraordinaria historia de reconstrucción, memoria y turismo.

Quedó bajo el agua en los años 70, sus habitantes tuvieron que mudarse y logró renacer
Quedó bajo el agua en los años 70, sus habitantes tuvieron que mudarse y logró renacer Foto: Wikipedia
+ Seguir en Google+ Seguinos en Noticias

En la costa del río Uruguay existe una ciudad argentina que tuvo que empezar desde cero. Sus habitantes se despidieron de sus casas, abandonaron los recorridos cotidianos y vieron desaparecer gran parte del lugar donde habían crecido.

Se trata de Federación, en la provincia de Entre Ríos, una comunidad que fue trasladada casi por completo a fines de la década de 1970. La formación del embalse de la represa de Salto Grande condenó al antiguo asentamiento, que terminó parcialmente cubierto por el agua.

Sin embargo, Federación no desapareció. Sus vecinos levantaron una nueva ciudad a pocos kilómetros y, con el paso del tiempo, la convirtieron en uno de los destinos termales más reconocidos del país.

Federación, la ciudad argentina que tuvo tres comienzos

La historia de Federación se remonta al siglo XVIII. En 1777, Juan de San Martín, padre del general José de San Martín, intervino en la organización de la estancia Mandisoví. El lugar funcionó como posta y como punto estratégico en las comunicaciones entre los pueblos misioneros y Buenos Aires.

Por sus caminos circulaban viajeros, correos y carretas cargadas con yerba, tabaco, algodón, cueros y otros productos regionales. Aquel territorio fue ganando importancia hasta convertirse en un pequeño centro comercial y ganadero.

Federación
Federación, en la provincia de Entre Ríos Foto: Instagram @ciudadtermal

El 16 de noviembre de 1810, Manuel Belgrano reconoció terrenos a los habitantes de Mandisoví y estableció disposiciones para organizar la población. En ese momento, la zona contaba con aproximadamente 650 habitantes.

Pero ese no sería su emplazamiento definitivo. En 1847, durante el gobierno entrerriano de Justo José de Urquiza, la población fue trasladada hasta la barranca del río Uruguay. Allí recibió el nombre de Pueblo de la Federación, en homenaje a la causa federal.

La represa que cambió su historia para siempre

Durante décadas, Federación creció impulsada por el comercio, la ganadería y la actividad maderera. No obstante, su ubicación quedó comprometida cuando Argentina y Uruguay avanzaron con el proyecto para aprovechar el potencial hidroeléctrico del río Uruguay.

La construcción del Complejo Hidroeléctrico de Salto Grande comenzó oficialmente en 1974. Para entonces, miles de personas vivían en Federación y sabían que la creación del embalse obligaría a abandonar el pueblo.

Federación
Una antigua construcción de Federación Foto: Facebook / Vieja Federación

La nueva ciudad comenzó a construirse en 1977, a unos cinco kilómetros del asentamiento anterior. Antes de levantar las viviendas se instalaron servicios de agua corriente, electricidad, telefonía y red cloacal.

Aunque el proyecto representaba una oportunidad para acceder a instalaciones modernas, ninguna planificación podía reemplazar los vínculos, recuerdos y espacios compartidos durante generaciones.

Una mudanza marcada por el dolor y el desarraigo

El traslado se concretó en marzo de 1979. Las familias llegaron a una ciudad con calles nuevas, pocos árboles y barrios en los que todavía no existían los lazos comunitarios del antiguo pueblo.

No fue solamente una mudanza. Los habitantes tuvieron que dejar viviendas, comercios, escuelas, plazas, iglesias y recorridos cotidianos. También se separaron vecinos que habían compartido gran parte de sus vidas.

Federación
Décadas después, transformó aquella pérdida en una extraordinaria historia de reconstrucción Foto: Instagram @ciudadtermal

Numerosos edificios fueron demolidos antes de que avanzara el agua. Con el llenado del embalse, parte de la Vieja Federación quedó sumergida, mientras que algunos sectores permanecieron visibles como testimonio de aquella transformación.

El 25 de marzo de 1979 quedó establecido como la fecha emblemática de la nueva ciudad. Desde entonces, la memoria del traslado ocupa un lugar central en la identidad de sus habitantes.

El edificio histórico que fue trasladado pieza por pieza

Uno de los principales símbolos de esa memoria es el actual Museo de los Asentamientos. El edificio, levantado entre 1846 y 1847, había funcionado como capilla en la antigua Federación.

Antes de la inundación, la construcción fue desarmada cuidadosamente y trasladada pieza por pieza. Posteriormente, se reconstruyó en la nueva ciudad utilizando sus materiales originales.

Federación
Una ciudad de Entre Ríos debió abandonar sus viviendas, calles y lugares más queridos por la construcción de una represa Foto: Turismo Entre Ríos

El museo conserva fotografías, herramientas, documentos, objetos domésticos y recuerdos donados por las familias. Su recorrido explica las tres grandes etapas de la comunidad: Mandisoví, la Vieja Federación y la Federación actual.

El hallazgo que convirtió a Federación en un destino turístico

Durante sus primeros años, la nueva ciudad necesitó encontrar actividades capaces de fortalecer su economía. La industria maderera y la producción de cítricos continuaron siendo importantes, pero el verdadero cambio llegó durante la década de 1990.

El descubrimiento de aguas termales abrió una posibilidad inesperada. A partir de entonces comenzaron a multiplicarse los hoteles, complejos de cabañas, restaurantes y servicios turísticos.

Federación se convirtió así en uno de los destinos termales más visitados de Entre Ríos. A sus piscinas se sumaron las playas del lago de Salto Grande, los deportes náuticos y los circuitos históricos relacionados con la antigua ciudad.

Actualmente, detrás de su imagen turística permanece una historia de enorme fuerza: la de una comunidad que perdió su ciudad, atravesó el desarraigo y logró reconstruir su identidad junto al mismo río que había cambiado su destino para siempre.

¡Sumate a Canal 26!

Recibí una selección de nuestros contenidos, pensados especialmente para vos, en tu bandeja de entrada.