comscore

Dejó la ciudad, se refugió en las montañas y construyó su propia casa de tierra: lo hizo con 12 parabrisas de autos y materiales reciclados

A los 22 años abandonó su ciudad natal y comenzó a recorrer Latinoamérica. Años después, su experiencia de vivir con pocos recursos la llevó a levantar una vivienda en Los Hornillos, Córdoba, con tierra, madera, botellas y cristales recuperados.

Mariana construyó su propia casa de tierra en Los Hornillos, en el Valle de Traslasierra, utilizando técnicas de bioconstrucción.
Mariana construyó su propia casa de tierra en Los Hornillos, en el Valle de Traslasierra, utilizando técnicas de bioconstrucción. Foto: Thejournalofsierraleonestudies.com.
+ Seguir en Google+ Seguinos en Noticias

A los 22 años, Mariana tomó una decisión que cambiaría para siempre su forma de vivir: dejó su ciudad natal, en la provincia de Santa Fe, y emprendió un largo viaje por Latinoamérica. Durante esos años aprendió a arreglárselas con pocos recursos y pasó períodos sin agua corriente ni electricidad.

Aquella experiencia terminó siendo mucho más que una etapa de su vida. Con el tiempo, se convirtió en la inspiración para construir el hogar que siempre había imaginado.

La vivienda cuenta con 12 parabrisas de autos recuperados, que funcionan como grandes ventanales hacia las montañas. Foto: Thejournalofsierraleonestudies.com.

Después de formarse en Bellas Artes, literatura y fotografía, Mariana decidió instalarse en Los Hornillos, en el Valle de Traslasierra, Córdoba, rodeada de montañas. Allí comenzó un proyecto que llevaría años de trabajo: construir su propia casa desde cero utilizando técnicas de bioconstrucción y materiales recuperados.

Una casa de tierra con 12 parabrisas de autos

La vivienda fue levantada principalmente con cob, una técnica de construcción que combina tierra, agua y fibras vegetales y permite moldear las paredes de manera artesanal, generalmente con estructuras de madera como soporte.

Pero hay un elemento que convierte a la casa de Mariana en una construcción particularmente llamativa: sus ventanas están hechas con 12 parabrisas de automóviles.

Los cristales fueron conseguidos en una subasta y luego incorporados a los muros de la vivienda. Su gran tamaño permite que la luz natural ingrese al interior y, al mismo tiempo, ofrece una vista permanente del paisaje montañoso que rodea la casa.

La casa fue levantada con cob, una técnica que utiliza tierra y fibras naturales junto con estructuras de madera. Foto: Facebook / El HuffPost.

El reciclaje también aparece en otros sectores de la construcción. Botellas de vidrio recuperadas fueron colocadas en diferentes partes de las paredes para crear pequeños puntos de entrada de luz y aportar detalles decorativos sin recurrir a materiales nuevos. Así, objetos que originalmente tenían otro destino terminaron formando parte de una vivienda integrada al entorno.

Agua de montaña y un sistema casero para los residuos

La apuesta por una vida más independiente no terminó en la construcción de la casa. Mariana también desarrolló soluciones para reducir su dependencia de los servicios convencionales.

El agua que utiliza proviene de una fuente natural ubicada en la montaña, mientras que las aguas residuales son tratadas mediante un sistema de biodigestión casero.

El mecanismo está compuesto por varios tanques ubicados a diferentes niveles y permite procesar los residuos de la vivienda sin depender de una red cloacal tradicional.

De esta manera, la casa fue pensada como un proyecto integral: no solamente se utilizaron materiales reciclados para levantar las paredes, sino que también se buscaron alternativas para resolver algunas de las necesidades cotidianas.

Cascada Los Hornillos. Foto: X/@turisargentina..
El agua de la vivienda proviene de una fuente natural ubicada en las montañas de Traslasierra. Foto: X/@turisargentina..

El invierno que frenó la construcción durante cuatro meses

Construir la vivienda tampoco fue un proceso sencillo. Mariana tuvo que atravesar diferentes dificultades durante los años que demandó el proyecto.

Uno de los momentos más complicados llegó durante uno de los inviernos más duros. Las condiciones la obligaron a detener las obras durante cuatro meses y alquilar un chalet cercano para poder descansar antes de retomar el trabajo. Finalmente, consiguió terminar la casa.

Hoy vive allí junto a su hijo, en un entorno de montaña y con una forma de vida marcada por la sencillez y el aprovechamiento de los recursos disponibles.

Una casa donde el arte y la reutilización se encuentran en cada espacio

La historia de Mariana también refleja su recorrido personal. Sus años de viaje, su formación artística y su experiencia viviendo con pocas comodidades terminaron confluyendo en una vivienda completamente diferente a una construcción convencional.

Después de años de trabajo y varios meses de pausa durante un duro invierno, Mariana logró terminar su particular hogar. Foto: Thejournalofsierraleonestudies.com.

Tierra, madera, botellas de vidrio y 12 parabrisas de autos forman parte de un hogar levantado con una premisa clara: reutilizar lo que ya existe y aprovechar al máximo los recursos disponibles.

Más que una casa construida en las montañas, el proyecto terminó convirtiéndose en una expresión de su propia manera de entender la vida: crear con lo que hay, reducir la dependencia de las infraestructuras tradicionales y transformar materiales descartados en parte de un hogar.

ConstrucciónReciclajeCórdoba

¡Sumate a Canal 26!

Recibí una selección de nuestros contenidos, pensados especialmente para vos, en tu bandeja de entrada.